Cuentas liberales


Daniel Lacalle, nuevo ídolo del liberalismo patrio, hasta hace poco tiempo era un desconocido para el gran público. Uno de los dramas que nos ha traído la crisis económica es la sobreabundancia de economistas en la vida pública. No es culpa de ellos, somos nosotros en nuestra desesperación por saber qué estaba pasando quienes nos hemos lanzado a sus brazos. Sólo así se entiende que hoy en día tengan relevancia personajes como Garicano, Jesús Fernández-Villaverde, Vicenc Navarro, Niño Becerra, Juan Ramón Rallo o el tal Daniel Lacalle.

El caso es que ahí estaba yo un domingo cualquiera, revisando mi timeline de Twitter. Y entonces es cuando me encuentro con el trino siguiente del Sr. Lacalle:

Lacalle tweet

Esto de que Suecia se hizo rica porque redujo su gasto público es uno de los mantras del ultraliberalismo. Como podrán imaginar la realidad difiere un poco de la opinión del Sr. Lacalle. Así que no pude resistir la tentación de trolear al nuevo gurú de los LETs castizos:

gasto suecia

Como era de esperar la respuesta del elemento no pasó de la descalificación simplista, acompañada de los consabidos términos “intervencionistas” o “paleocomunistas”, para todo aquel que no comulgara con su feliz idea.

flipo  paleocomunistas

intervencionistas

Si se le aprieta un poco hubiera llegado al celebérrimo “Vete a Cuba”, quedándose en una sesión de ministros argentinos. Pero hace tiempo que aprendí la lección de no entrar en flames contra un ultraliberal, porque siempre tendrá un político, un Estado o un impuesto al que responsabilizar hasta de su propia incompetencia. Y menos si tiene detrás a 50.000 palmeros.

Conviene reseñar la sagaz aportación de Ignacio Arbués. Éste observa que al expresar el aumento del PIB per cápita, lo hace sobre el de USA con lo que le apunta que igual nuestro amigo liberal no está siendo tampoco de lo más riguroso. ¿Cuál es la respuesta del Sr. Lacalle?

usa es raro

Así que en la práctica y entre emoticonos, la única justificación que tenía el figura para defender sus trampas es que el gasto público y su evolución “se mide así”, porque así lo hacen los organismos internacionales. Por supuesto de nuevo es “manifiestamente” falso, ya que el PIB per cápita no se mide como fracción del de Estados Unidos, sino en moneda y en concreto en dólares. Podríamos hacerlo en euros, en yuanes o en neopesetas igualmente.

Sólo hay que hacer una pequeña búsqueda para saber de dónde ha sacado Lacalle sus gráficos y demostrar que sus “medidas” en realidad están sacadas de un panfletillo conservador americano, lo que explica por qué el gráfico relacionaba USA con Suecia y que no tenía nada que ver con la ONU, el Banco Mundial o los peñistas del Sporting de Braga en Vladivostok. Pero además para mostrar que es una gilipollez de proporciones bíblicas no hay nada más sencillo que acceder a las bases de datos estadísticas de los organismos internacionales. Si entramos a Eurostat o a OECD.stat veremos cómo se mide el PIB y el gasto público.

eurostat GDPocde gasto

Sí amigos, el PIB no “se mide” respecto al de USA e igual que el gasto público es también cuantificable por su valor nominal. ¿Por qué entonces el gurú liberal nos hace esta trampa? Porque es la única manera de que el gráfico le salga bien y pueda componer su falacia. El principal trabajo de la mayoría de economistas consiste en buscar las cifras que puedan demostrar la validez de sus ideas preconcebidas. Si el Sr. Lacalle hubiera tenido la feliz idea de expresar la evolución del PIB per cápita “como lo hacen los organismos internacionales”, o sea en dólares por habitante, el resultado ya hubiera sido algo distinto.

gdp suecia

Como podemos ver el tal Lacalle nos pretendía convencer con su dibujito de que entre 1980 y 1992 Suecia se empobrecía a marchas forzadas, cuando en realidad la evolución fue la contraria. Por supuesto nuestro amigo ultraliberal nos quiere vender que la crisis que sufrieron los países escandinavos a principios de los noventa sólo pudo ser fruto del aumento del gasto público. Como su única actividad conocida aparte de escribir libros es trabajar de especulador financiero, es propenso a olvidar la burbuja inmobiliaria y de activos que por allí estalló o de que… ¡rescataron bancos!

Volviendo al tema de las magnitudes uno de los motivos por lo que se suelen expresar, por ejemplo sobre el PIB o en determinada moneda, es para poder hacer comparativas entre países de la manera más homogénea posible. Obvio es que no es lo mismo el gasto público nominal de USA que el de Albania por los tamaños de su economía o que no se pueden hacer comparaciones con cifras expresadas en distintas monedas. Así podemos saber si un país gasta más que otro y podemos saber si un gasto público es alto o bajo. Pero es simplemente una comparación ¿Es alto o bajo un gasto público del 45 % sobre PIB? Para el personal como el Sr. Lacalle todo lo que fuera estar por encima de Rumanía sería bolchevismo. Para la gente normal sería un gasto por debajo de la media europea. En realidad expresar el PIB sobre personas o el gasto público sobre el PIB no tiene tanto que ver con su crecimiento como con compararte frente a tu vecino. Por cierto, he dicho que el gasto público puede ponerse en relación con otras cifras, como por ejemplo la población. ¿Qué nos dice el caso sueco? Pues aquí pueden consultarlo. Como ven las cifras pueden expresarse de distintas formas y según cómo las retuerzas pueden salirte más o menos satisfactorias.

Así vemos que en la mente de Daniel Lacalle y sus “libertitos” la disminución del gasto público sobre el PIB es una bajada del gasto público, aunque el gasto en realidad haya subido, y que además está motivado por la propia evolución del gasto público. Para entender la estupidez de su razonamiento imaginemos dos niños que miden 1,30 cm. Al año siguiente volvemos a medir a los chiquillos, uno mide 1,35 mientras que el otro se queda en 1,33. Según este peculiar razonamiento el segundo niño ha decrecido. En realidad es mucho peor, porque relaciona dos magnitudes distintas. Por extraños motivos si el gasto público sobre el PIB disminuye es porque ha bajado el gasto, no porque haya crecido el PIB en mayor medida. Y que crezca el PIB sólo puede ser cosa de la reducción del gasto público, aunque no se haya reducido.

Pero si se piensan que esta idea le ha surgido al Sr. Lacalle de la nada y que es un pueril engaño, están muy equivocados. La chanza de nuestro liberal amigo está basada en las habituales simplificaciones que nos muestran hasta qué punto los economistas caminan fuera de la realidad. Un gasto público puede crecer de forma nominal, por ejemplo por la acción de la inflación o del tipo de cambio. O por el propio crecimiento económico o por una guerra…. Por cierto para el que se esté preguntando por la inflación sueca, que no espere cosas muy bolivarianas:

inflación suecia

Así pues un aumento puede ser “aparente” o “real” y por eso la evolución del gasto también se pone en contexto respecto a otras magnitudes: precios, población, producción… Los axiomas que rigen la economía dicen que si la población aumenta, el gasto nominal lo haría en consecuencia, ya que hay más personas a las que proveer de servicios. Igualmente si aumenta el PIB se entiende que aumenta el gasto porque al aumentar la recaudación hay más dinero que gastar.

Lo que ocurre es que todos estos axiomas adolecen del mismo error: son modelos simplificados. Los economistas son muy dados a hacer como que se olvidan de la Política, la Historia o la Sociología… y así les va. Según estas sencillas normas si el PIB aumenta, el gasto lo va a hacer porque sí, independientemente de las decisiones que tome un Gobierno. Como si el gasto público fuera algo fijo que sólo reacciona ante la evolución otras magnitudes económicas. Un país puede aumentar su población o su PIB pero su gobierno puede tomar decisiones que reduzcan el nominal del gasto. La evolución de PIB es algo que en parte escapa al control del gobierno, pero el gasto publico no. Por ejemplo podemos tener un país que rebaje su PIB, lo que teóricamente debería rebajar su gasto en consonancia, pero si fruto de la recesión se te disparan estabilizadores automáticos tu gasto puede acabar subiendo. A ver cómo se creen que hemos llegado a tener semejantes déficits. O al contrario una época de bonanza puede reducir gastos nominales si ahorra en gastos como las prestaciones por desempleo, por ejemplo. La cosa es un poquito más compleja que cascarse dos gráficos para darse la razón a uno mismo.

Con esto llegamos a un hilarante dilema. Según el Sr. Lacalle una reducción del gasto público “real” aumenta la producción de un país y no se puede argumentar en contra que el gasto nominal en realidad aumentara. Pero curiosamente hemos visto que el gasto público nominal puede aumentar si lo hace el PIB. Con lo que podríamos dudar si fue la supuesta reducción del gasto público sueco la que tuvo como consecuencia un aumento de su producción, o si fue el aumento del PIB el que redujo el peso del sector público al mismo tiempo que aumentó su nominal. En ambos casos estaríamos arrimando el ascua a nuestra sardina.

Con lo que nuestro muy liberal amigo en un ejercicio de whishful thinking nos ha plantado una falacia cum hoc ergo propter hoc catedralicia. Si les pareció divertido que Lacalle se agarrara a un concepto de 1º de Economía para justificar su delirio, esperen que la cosa puede mejorar. Imaginemos que por lo que fuera un aumento de gasto público pudiera producir un aumento de la producción. ¿Les suena de algo? Sí amigos, es el multiplicador keynesiano. Y es que el simplismo de los modelos económicos da para mucho. De hecho mejor que yo, lo explica @NatxoPepe con dos derechazos al prominente mentón de Daniel Lacalle:

Nachopepe

¡Voilà! Hemos podido hacer una trampa de similar factura a la de Daniel Lacalle y decir que “Suecia… Más gasto público, mayor crecimiento”. En resumidas cuentas, si Daniel Lacalle nos hubiera contado, como dice el consenso mainstream, que Suecia superó la crisis de los noventa gracias a un importante aumento de su productividad, sería mucho más complicado de rebatir. Pero como Lacalle está más preocupado de autoconfirmarse sus propias teorías, hace el ridículo y encima se regocija cuando le pillan.

Y es una pena. Porque esto que mal llamamos “liberalismo económico”, como cualquier otra rama de pensamiento, merece su lugar y su espacio en el debate público. Pero por desgracia en España esta facción está, en sus personajes más conocidos para el gran público al menos, copado por una sucesión de indigentes intelectuales. Recordemos a personajes gloriosos como el pope del liberalismo patrio, Pedro Schwartz, que viajaba en coche oficial. Disfrutaba de semejante prebenda por pertenecer al magnífico y extinto Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid, donde compartía sillón con otro insigne, Carlos Rodríguez Braun que como buen liberal patrio disfruta de su cátedra en la Universidad Complutense de Madrid como funcionario de carrera. Es ese señor que parece inmerso en un eterno estado lisérgico, como ese imbécil que se ríe constantemente porque se cree el más listo y en realidad todos se están riendo de él. Funcionario de carrera como el otro apadrinado de Schwartz, el gran Huerta de Soto, capaz de soltar en clase que la caída del Imperio Romano fue consecuencia del Socialismo. Lo han escuchado bien, no hablaba del “Imperio Rumano”. El mismo Huerta de Soto que formó a Juan Ramón Rallo, el que recibió un premio “a dedo” dotado con dinero público, asunto que provocó la ira de JFV y de paso demostró la poca vergüenza que tienen los de Nada es Gratis. Ahora tenemos a Daniel Lacalle, nuevo parado ya que ha perdido su puesto de especulador en PIMCO. Por cierto, ¿saben qué une a todos estos garantes del liberalismo cañí? Esperanza Aguirre, la funcionaria liberal que lleva más de 30 años en excedencia y que últimamente anda “cazando talentos”. Su experiencia está contrastada gracias a los fichajes de Francisco Granados, López Viejo, Güemes y Lamela o los recientemente imputados Lucía Figar y SalvaTroll Victoria.

Por el bien del liberalismo en nuestro país, también del económico, más vale que la comunidad afín ponga a toda esta cuadrilla de indigentes intelectuales a la sombra. O a lo mejor nos hemos confundido y lo de “liberales” era porque toman las cifras como les sale de las criadillas. Y a eso sabe jugar cualquiera.

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25 respuestas a Cuentas liberales

  1. Yo no creo que DLacalle lo haga intencionadamente, como bien dices el grafico ha salido de algun sitio… Seria impresionante que dedicase tanto tiempo a estas cosas con el fin de tener unos retweets y que le compren algun libro mas? Pero quien sabe!

    Yo imagino que un gestor de hedge funds como el, un 1% como el dice, debe de estar muy ocupado y copia en tweeter cosas que ve asi a vote pronto y le parecen curiosas/interesantes sin elaborar demasiado, imagino yo… no se!

    • Pedro dijo:

      Normalmente decimos estas cosas porque nos las creemos nosotros mismos, es el sesgo de confirmación de toda la vida. Está totalmente convencido de lo que ha puesto. Si bien es cierto que Suecia en su momento tomó medidas para sujetar su gasto público, no se puede achacar la recuperación a este motivo. Si hubiera vendido que reformas liberales hicieron crecer la riqueza en Suecia, ahí yo ya me callo. Pero establecer una correlación gasto público/riqueza es ya tener muuuuuucha imaginación.

  2. Manuel dijo:

    Zas en toda Lacalle

  3. Manuhermon dijo:

    Me gustan estas argumentaciones rebatiendo a Lacalle,
    y a las ideas que intenta transmitir. A ambas cosas a la vez.

  4. antonio dijo:

    Otra perla de D. Lacalle de hace unos dias (en la Sexta Noche, es decir en prime time a millones de audiencia) aseverando que la deuda pública española ha crecido en los ultimos años por no haber recortado gasto social. Impresiona oirlo y debería estar penado con cadena perpetua este tipo de análisis.Si dice que el mismo pario a su madre no sería más falso. La crisis sueca tiene todo que ver con su burbuja inmobiliaria (¿nos suena esto?) y el correspodiente rescate bancario. Y, al contrario, su gasto público (mejor llámesele economìa pública) si tiene que ver con su crecimiento económico y reducción de la desigualdad en Suecia y el resto de Centro-Europa en la 2ª mitad del siglo 20.Para nada se equivoca el liberal D. Lacalle et alia. En absoluto, aciertan de pleno, es su trabajo muy bien pagado por el IBEX35 entre otros. A saber. el de mentir, calmar y narcotizar a la ciudadanía para depauperizarla más a fondo y mejor. Por desgracia, en mi opinión, estos chicos y sus jefes los proximos años nos seguirán llevando hasta más al fondo del pozo. No podremos evitarlo ( no acierta P. Iglesias en la solución), pero mientras tanto tienes la diversión asegurada si sabes sólo un poco de economía dedicandote a refutar sus falsos consejos y análisis dado que mienten siempre. En cada frase y coma. Excelente post, por cierto.Saludos

    • Pedro dijo:

      No está equivocado Daniel Lacalle si afirmó que el aumento de nuestra deuda pública ha crecido, entre otras cosas, por no recortar en gasto social. Lo que pasa es que pagamos altos impuestos y emitimos deuda precisamente para financiar gasto social. Si le preguntamos a la población si está dispuesta a emitir deuda o pagar impuestos para pagar las prestaciones por desempleo, seguramente muchos lo harían con alegría o resignación. Pero si se lo pedimos para comprar cigalas para los diputados, igual el asunto cambiaba. Pero en realidad y como mostraba hace unos meses, la pasta se nos va en protección social:

      Luego está el legítimo debate de si un Estado debe asumir un déficit para proteger a los desfavorecidos o para intentar determinadas politicas, o debe cuadrar su presupuesto incluso a costa de dejar en la cuneta a los más desfavorecidos. Este debate nunca lo podrás tener contra alguien que defiende un sistema basado en “el que pueda que pueda y el que no que se joda”. Si todos aceptamos el dogma, no hay sistema más sostenible ni que sea superior. El problema empieza cuando tienes que gestionar a los “losers”.

      • Observador dijo:

        Hay una falacia sutil en eso de atribuir el endeudamiento al gasto social. A la pregunta de ¿por qué nos endeudamos? se responde que hemos de pagar más de lo que ingresamos y que eso nos obliga a endeudarnos. Ahora bien, de esto no se sigue que el endeudamiento se deba al gasto social o a que no recortamos lo suficiente en gasto social. ¿Por que habría de ser así? ¿Por que no habría o se podría recortar en otras cosas? ¿Supone acaso el aumento del gasto social una deuda necesaria? La respuesta es que no, salvo que demos por supuesto que la cantidad asignada al resto de partidas está fuera de toda discusión y que la única variable es el gasto social. Más aún, el aumento en gasto social con respecto al PIB puede no ser un aumento nominal, sino que puede ser fruto de un descenso del PIB. En cualquier caso, la relación de necesidad gasto-deuda no queda probada.

      • antonio dijo:

        Ya te han respondido sobre la validez de responsabilizar al gasto social como responsable de la deuda publica, pero voy a profundizar sólo un poco más y aclarar algunos conceptos básicos.Básicos pero que siempre ”olvidan” estos economistas liberales. Deuda. Para reducirla, bien puedes actuar sobre los gastos y ver cuales no son productivos o.. SOBRE LOS INGRESOS. De los ingresos no dicen una sola palabra D. Lacalle et allia. Lo ocultan por sistema. Les va su sueldo en ello. Sin embargo, se da la nada casual circunstancia de que el Estado Español recauda historicamente un 10 % menos en puntos de PIB comparado con los paises top de la UE. Un 10 % de Pib es algo así como 100.000 millones euros al año. Es decir, el doble del defict anual que ronda el 5 % anual. Si se recaudase – por supuesto no a clases medias sino a a élites, grandes empresas y fortunas- igual que en Europa se eliminaria el déficit y saldría superavit para ir reduciendo la deuda incluso.Sencillo. ¿Porque no se hace? Obviamente no es por razones económicas, sino IDELOGICAS. En otras palabras, España sigue siendo un pais bastante facha , por desgracia. Por otro lado ,si además de aumentar los ingresos se quisieran revisar los gastos para eliminar los menos rentables, el gasto social (controlado y sin corrupciones) no es precisamente el mejor para eliminar. Su efecto dinamizador de la economía ( desempelo y subsidios que activan la demanda, etc..) por causa de actuar como estabilizadores automaticos y por el efecto del multiplicador fiscal del gasto público, es de sobra conocido en la literatura económica. En la literatura económica no liberal y mainstream, por supuesto. Metidos a eliminar gastos no productivos (diputaciones, etc..) yo pelearía un poco (EL PP, el PSOE no lo hacen y ocultan el robo vergonzosamente a la ciudadanía) porque el Estado se pudiese financiar en el BCE al igual que lo hace la banca privada. Al 0,25 %. Es decir, coste cero. Con esta partida de gasto cancelada nos ahorraríamos algo así 35.000 millones/años que el Estado paga de intereses al año.35.000 millones que son casi la totalidad de los beneficios anuales de la banca española PAGADOS POR TODOS NOSOTROS en todos los años de recesión. En 7 años son 250.000 millones. El 25%del Pib. ¿Cuanto empleo, educación, sanidad, gasto social, hipotecas,etc., se financia con ese importe?. La cadena perpetua es probable que sea suave. Saludos,

    • Feinmann dijo:

      Es curioso como estos libegales consideran gasto los impuestos, ¡pero no las facturas!

  5. Maolo dijo:

    Este canelo, el de la Calle, es el economista preferido de la Espèranza, seguro que le ha vistov trazas de mangante, y claro en su lista se le estan cayendpo todos porque la policia se los lleva.

  6. Feinmann dijo:

    Me encanta el olor a datos por la mañana…

    Estimado Pedro, mis felicitaciones por el owned a Lacalle.

  7. Nuevoporaqui dijo:

    Hombre, por fin un sitio que dice lo que pienso y en donde se piensa lo dicho.
    Lavalle vive de especular, no hay más, no ha creado ni inventado nada jamás. Él y otros son voceros de las grandes empresas. Nada más.

  8. Hay un problema de base en toda la conversación y es que el PIB no refleja en ningún caso el bienestar de la población.

  9. Pepe Paco dijo:

    ¿Indigentes intelectuales? Para nada, lo que son es vendedores. De libros, conferencias, tertulias, etc. Nunca te fíes de alguien que necesita vender su producto. La tentacion (“los incentivos”!) está clarísima: arrimar el ascua a su sardina para poder vender unos libros más.

  10. Hola, me gusta mucho la línea de tu blog y me preguntaba si te gustaría participar en Economía Directa. Un saludo

    • Pedro dijo:

      Hola Juan Carlos, muchas gracias por tu comentario. La verdad es que os he escuchado alguna vez. Aunque de momento no me planteo la participación más allá del blog.

      Reitero mi agradecimiento por tu reconocimiento y propuesta. Un saludo

    • sd dijo:

      Juan Carlos, trata de ficharlo, !!por dios!!, trata de ficharlo
      XD

      Fdo. un adicto mañanero de Ivoox

  11. Pingback: Bitacoras.com

  12. Te dejo este artículo que seguramente te encantará analizar. Es imperdible. Saludos. http://www.fpcs.es/2015/02/03/es-la-desigualdad-economica-injusta-i/

  13. César dijo:

    ¡Qué empeño en colocar a todos los economistas del lado del neoliberalismo!. El neoliberalismo no es la doctrina de los economistas, es la doctrina de los poderosos, de los nietos de ministros de Franco, de las familias ricas de este y tantos países… para mantenerse en esa posición y entre ellos obviamente hay un montón de economistas.

    ¿Qué se les oye más? Pues claro que se les oye más, se les oye mucho más. Tienen los medios, los títulos pagados en universidades de renombre que a tantos ciegan. Pero si te tragas y extiendes la falacia de que “los economistas” dicen que ese es el modelo correcto, acabas, como has acabado, extendiendo tu propia falacia de que “los economistas” están fuera de la realidad, “los economistas” manipulan las cifras… bla, bla, bla… y aderezas un post que podría haber sido estupendo con un montón de prejuicios absurdos.

    • Pedro dijo:

      Igual me estoy equivocando, pero creo que desde hace mucho no he ubicado a los economistas dentro del neoliberalismo. A Daniel Lacalle sí le puedo colocar allí y se sentiría orgulloso de que lo hiciera. Es más, a los economistas que más he criticado, como los de Nada es Gratis o sus amigos de Politikon les he llamado de todo menos “neoliberales”. Al contrario que para una parte de la izquierda, que a cualquiera le llama neoliberal con ánimo peyorativo.

      De hecho más allá del chiste, aquí no estoy criticando ni el liberalismo, anarcocapitalismo o la escuela austriaca. Cuando al inicio meto en el mismo grupo a Garicano con Rallo y Navarro, estoy haciendo una crítica a todas las corrientes de pensamiento de su disciplina.

      Entiendo que no estés de acuerdo en que la mayoría de economistas adaptan sus trabajo hacia sus propios sesgos. Igual entiendo que si el post sólo fuera una crítica a Lacalle y a la corriente más liberal, le gustaría mucho más a quienes disienten con ellos. Pero como digo a veces con quien me alaba, empezaré a sentirme mejor cuando lo que escriba deje de gustaros.

      Por eso te agradezco de veras tu comentario, un saludo.

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