El Señor es mi pastor, nada me falta.


Si alguien está haciendo méritos últimamente para subir puestos en mi hit parade de personajes estúpidos ese es Víctor Lapuente, personaje letizio que afirma ser profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Gotemburgo y con una irremediable tendencia a presentar hechos de manera…. digamos que peculiar.

Por poner ejemplos tenemos aquella vez que en una columna relacionaba la excelencia de las universidades escandinavas no con el dinero, sino con que no había funcionarios. Como recordarán los seguidores del blog sólo hubo que irse a buscar datos comparados de financiación universitaria para ver que precisamente el aspecto diferencial de las universidades escandinavas respecto al resto era… la financiación.

Lapuente y los funcionarios

Siguiendo con su patología anti-estatutaria, es capaz de afirmar que los funcionarios españoles están muy bien preparados pero que no quieren ser funcionarios. Debe ser el único señor del mundo que aún no se ha enterado de que en nuestro país hay ostias por entrar en procesos selectivos que desemboquen en una carrera funcionarial y muy pocos abandonan dicha carrera. Entre otras cosas para poder acceder a unas buenas condiciones laborales con gran seguridad y una excelente política de conciliación, como muestra la participación de las mujeres en el colectivo incluso en áreas que culturalmente no han sido ocupadas por este género. Pero también precisamente para acceder a una carrera funcionarial. Según este señor los funcionarios, que voluntariamente entran en un sistema implantado hace 30 años, no quieren ser lo que son. No le preguntemos cómo un colectivo bajo un sistema de reclutamiento y carrera tan nefasto y que está “frustrado” puede ser de los más “capacitados” del mundo para realizar su profesión.

No se piensen que esta opinión suya es casual. Los únicos funcionarios con los que ha debido interactuar este señor son aquellos académicos que iban a encabezar un “movimiento dimisionario” para que los catedráticos no fueran funcionarios. Cinco años después por supuesto que no había ningún “movimiento” y ninguno de estos elementos ha abandonado de su plaza. A lo sumo están on leave con la plaza reservada, que seremos eminentes letizios pero de gilipollas tenemos lo justo y a la sombra se vive mejor. Tras el habitual despelleje de apertura vayamos a los hechos.

Don Lapuente regresa a uno de esos medios que no enlazo, ya conocen el motivo, y en un editorial cuyo argumento consiste en achacar a los nuevos políticos centrarse en temas que producen enfrentamiento, no en asuntos que son más importantes y según él generan “consenso”. Si le das dos vueltas al escrito te das cuenta que te estás enfrentando al típico panfleto letizio por el que no puede existir vida fuera del “consenso”. Por supuesto el consenso es letizio.

Los propios ejemplos que emplea muestran cómo esta criatura maneja los argumentos para dirigir la atención hacia sus propios intereses, sin tampoco demasiada fortuna e inteligencia. Por ejemplo y al hablar de España se acuerda de algunos partidos en concreto pero no nombra a aquel del que se decía llevaba “100 años de honradez… y 40 de vacaciones”. Pero hace el ridículo de manera pasmosa con frases como “No sabemos qué edad de jubilación proponen, pero sí qué monumentos querrían retirar de las plazas públicas o cómo vestirían a Melchor en la cabalgata de Reyes.“.

Jubilacion podemos

Como podemos descartar que a Suecia no llegue internet o que esta persona sufra patología que le haya afectado de forma severa sus capacidades cognitivas, queda la teoría que explica su comportamiento de forma habitual y es su infantil capacidad de manipular las cosas.

Haciendo un inciso en este tema de los Reyes Magos, los titiriteros y demás, supongo que los politólogos tendrán un nombre muy chulo para definir ese fenómeno. Como yo no lo soy sólo puedo decir que esto es más viejo que los calvos con melena. De toda la vida la oposición a un gobierno siempre ha intentado crear un estado de alarma constante ante cualquier situación. En el caso particular de los mal llamados “Ayuntamientos del cambio”, que cambiar están cambiando poco aunque poco siempre sea más que nada, el tema ha pasado a un nivel de ridículo sin precedentes. ¿Por qué sabemos y debatimos más sobre el traje de los Reyes Magos de la cabalgata madrileña que de los 10 aparcamientos disuasorios que van a construir? Muy sencillo, porque hay una maquinaria político-mediática decidida a crear un estado de alarma constante en aquellas ciudades donde determinadas opciones gobiernan. Y no es algo exclusivo contra Podemos, lo hacen todos contra todos sólo que en ese caso se ha llegado a un nivel de absurdo que muchos ciudadanos lo detectan y por eso en el año de campaña que llevan contra los podemitas, nuestros medios y los políticos que llevan años salvándoles de su deuda sólo han conseguido reforzarles.

Esa forma de manipular las cosas lleva al Don Lapuente a presentar dicotomías absurdas. Según este señor hay temas cuyos objetivos son compartidos y otros sobre los que se discrepa. Según este señor los políticos deben centrarse en estos objetivos compartidos y dejar de lado temas que lleven a objetivos discrepantes. Pone como ejemplo de compartidos el crecimiento económico o la reducción de la criminalidad, mientras que los “temas posicionales” serían el aborto o la cadena perpetua entre otros. Esto es estúpido por varios motivos.

Primero porque la acción política es casi siempre conflictiva. Si el partido A y el partido B deciden que deben subir impuestos, no hay debate, no hay conflicto y Lapuente en Suecia no se entera de nada porque no se produce debate alguno. Pero el conflicto sucede constantemente tanto en los “temas de valencia” como en los “temas posicionales”, que así los llama este señor. El “crecimiento económico” puede ser un objetivo que todo el mundo comparte, no entro en que Don Lapuente haya olvidado la teoría del Decrecimiento, pero a la hora de resolver cómo generar crecimiento económico pocos enfrentamientos más viscerales y enconados encontraremos que si juntamos en la sala a representantes de las diversas corrientes de pensamiento económico. Una cosa es compartir los objetivos y otra cosa es que no existan frentes a la hora de discutir cómo conseguirlos. Excepto si eres letizio que las cosas son como son y lo son porque lo dicen ellos.

Otro motivo por el que la dicotomía de Don Lapuente es absurda es porque no parece o no quiere entender que los temas abordados por los políticos proceden de las preocupaciones de la opinión pública, intentando ser moduladas y manipuladas por los medios como armas para generar “consenso”. Pero bien el azar o la opinión pública suelen ser quienes marquen el debate. Los políticos no siempre pueden elegir los temas principales. Los políticos no tratan temas como el aborto o las relaciones exteriores porque no tengan nada mejor que hacer, sino porque son asuntos que preocupan a sus ciudadanos. Y si son más notables sus diferencias es porque la población tiene diversas posturas, los políticos pretenden representarlas y por lo tanto cuanto menos consenso haya sobre una materia, más sensación existe que la política se centra en estos ámbitos frentistas.

Incluso temas que Lapuente considera principales engloban temas que considera deben ser accesorios. Con sus propios ejemplos la reducción de la criminalidad tiene mucho que ver con el debate de la cadena perpetua, con lo que un objetivo que genere consenso acaba llevando irremediablemente a un debate que genera enfrentamiento. Si para Don Lapuente el objetivo de reducir la criminalidad no merece un debate sobre el Derecho y el sistema penitenciario que se lo haga mirar. O puede ser peor y pensar que nuestra opinión pública no da para más y no puede centrarse en varios ámbitos a la vez. En Suecia supongo que el debate de los toros no tiene mayor relevancia, pero en España es normal que el maltrato animal sí que la tenga. Para Don Lapuente sólo hay que hablar del paro y ofrecer cualquier punto de vista no-letizio al respecto es “ideología”.

Otra estupidez que nos relata es indicar que esta táctica frentista resulta rentable debido a lo segmentado del voto. Como es lógico si no hay opciones políticas no hay debate y las disciplinas de partido llevan a un discurso monolítico. En un régimen unipartidista todo es blanco, en uno bipartidista es blanco o negro. La diversidad de opciones ofrece una gama de colores que va ocupando todas las sensibilidades del electorado. Si los de Podemos pensaran lo mismo que el PSOE, militarían en el PSOE. Si los de C’s pensaran lo mismo que… bueno ese no era un buen ejemplo.

En realidad lo preocupante no es que semejante personaje tenga ingente espacio en los principales medios de difusión de nuestro país, ventajas de la libertad de expresión de la que siempre disfrutan unos más que otros en dichos espacios ya que comparten objetivos. Ese editorial es una muestra perfecta del despotismo ilustrado letizio. La Democracia es sustituida por una Tecnocracia “basada en la evidencia” y donde la evidencia es un artículo con el sello del Banco Santander concluyendo que “más investigaciones deben realizarse“. Son los mismos que nos están pidiendo un Gobierno “de consenso”, no se sabe muy bien para hacer el qué. PP es lo mismo que Podemos que es lo mismo que los republicanos que es lo mismo que Hugo Chávez. Socialismo es Libertad y en Dinamarca atan perros con longanizas. Son los mismos que en lo peor de la crisis pidieron “gobiernos de concentración” en los que tecnócratas asumieran las carteras. Fuera del consenso, de su consenso, no hay vida inteligente. Sólo hay una izquierda posible y sólo puede venir de mano del Letiziado. Los temas importantes y su resolución no merecen debate sino que son impuestos por la élite intelectual a la que ellos pertenecen.

Unos son pastores y otros son borregos, los letizios creen ser los primeros porque se piensan que el resto somos los segundos.

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7 respuestas a El Señor es mi pastor, nada me falta.

  1. Luis dijo:

    Hace unos meses el mismo autor publicó un artículo en eldiario.es en el que decía más o menos lo mismo que el que comentas aquí: que hay un “victimismo socialdemócrata” que “empuja a una actitud de confrontación” totalmente inútil porque “en una Europa tan fracturada y donde sólo políticas que obtengan un alto grado de consenso podrán materializarse, esta actitud Varufakiana está condenada al fracaso”. Bueno, Grecia vuelve a estar en recesión.

    Pero la clave del artículo que cito es que “hay que recortar aquí y allí para asegurar la <> del Estado del bienestar” porque “creo que resulta difícil encontrar un Estado del bienestar saludable que no haya emprendido reformas para garantizar la sostenibilidad”. Es decir, que reformas=recortes. Ese es el gran consenso que los “victimistas” y demás ideólogos se niegan a aceptar, obviamente.

    Quizá debería haber empezado por decir esto del consenso a la hora de recortar desde el principio, claro que entonces no se podría diferenciar al Dr Lapuente de tantos otros politikones y fedeos (perdón, nadesgratos). Muchos de ellos, por cierto, producto del Instituto Juan March como el mismo Dr Lapuente. Su creciente visibilidad mediática comienza a resultar un poco irritante, aunque sólo sea porque todos dicen exactamente lo mismo.

    Moraleja: si alguien cree que estos señores tienen algo que ver, ni que sea remotamente, con la izquierda (como algunos de ellos dan a entender), que vaya al oculista.

    Fuente: http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/victimismo-socialdemocrata_6_414418565.html

  2. Juan Carlos dijo:

    Hola
    Alguno de esos blogs los he leido, muchas veces enlazando desde aqui.
    El de Politikon me llegó quizás por buscar cosas de ferrocarril, y seguir en web (no uso twiter) a Roger Senserich. Que tiene bastante sentido del humor. Sus opiniones sobre obras publicas, creo que son fundamentadas (es un enamorado del ferrocarril, y aqui nos vendieron la religion del automovil) y en un pais que no exporta mucho, matracas constantes como lo del corredor mediterraneo (defendido principalmente por el lobby constructor, porque Ford no tiene problemas para exportar y no veo yo la necesidad de que las mercancias viajen a alta velocidad, ni siendo fresón de Huelva).
    Otros de este blog que lei son Pablo Simon, y otro que creo que es valenciano y da clase en una universidad catalana, y de lo que opinan es de encuestas.
    Viendo (sin leer otros miembros de este blog colectivo) que no son del palo economia, economia, pero solo la mia; ¿os parece del mismo tipo de blogs que citais donde escriben los fedea fans y escribe/escribia el cuñaricano?
    Recomiendo de verdad, leer a Senserich, sin prejuicios. Lo ultimo: si no se hubiera hecho un tunel que nos sale por un pico, se podria llevar a todos los ciudadanos de esa Com Autonoma a Madrid, gratias durante X años, y saldria mas barato. Y en Twiter, tambien tiene mucho sentido del humor. Ojo: Tambien habla de la politica de USA, y de la Guerras de las Galaxias

    • Pedro dijo:

      Comenzando por la cuestión final, por supuesto que son similares. Más allá de los contenidos que es cierto son más variados, el motivo porque el que la gente suele agrupar a ambos va un poco más allá de la estricta temática. Ambos son stables organizados para darse relevancia, son ideológicamente afines y han tratado con bastante desprecio a cualquiera que haya disentido con ellos, incluyendo el insulto y la censura.

      ¿Chenche tiene sentido de humor? Es posible, véase el ejemplo de su columna tras el accidente en la fábrica de Bangladesh, que a los lectores de El Diario les hizo muchísima gracia. Supongo que Roger de trenes sabrá bastante, aunque mi familia y amigos estén vinculados a los ferrocarriles ahí no le puedo poner ni un pero y el sentido del humor se le puede reconocer. Pero no le veo la diferencia en actitudes a los fedeos y similares.

      No sé qué tal le habrá sentado a Chenche que al final el politólogo listo sea Pablo Simón y que Kiko Llaneras haya tenido más éxito que él, al menos estos dos últimos hace un trabajo un poquito más honesto. Pero bueno, cada uno tiene su opinión y si crees que Politikon no es similar a Nada es Gratis simplemente porque hablan de trenes, eres libre de hacerlo.

      • Gonzalo dijo:

        Yo encuentro ciertas diferencias aunque es verdad que la linea general es parecida, aun así no me parece lo mismo lo de Galindo, el tal Roger o Lapuente que Albertos. Y luego esta Llaneras que vive en la equidistancia, aveces rancia, pero se dedica a sus encuestas y no se embarra mucho. A Albertos se le nota una sensibilidad y cierto compromiso que el resto deben considerar ideologicamente contaminantes para el ejercicio de la ciencia pura esta que hacen creer que hacen. Y como dices veo más honesto también a Pablo Simón que es un tipo que te puede llegar a reconocer las “trampas” de las democracias liberales, que te explica sin dogmatismos el concepto de democracia en Marx etc

  3. Rosa Oviedo dijo:

    Al hilo de tu comentario sobre los ayuntamientos de Podemos y adláteres, te envío link a la noticia que está detrás de la campaña de los titiriteros, para ocultarla. Ahora Madrid ha liquidado el presupuesto 2015: http://www.madridiario.es/430396/el-ayuntamiento-de-madrid-ahorro-511-millones-en-2015

  4. John dijo:

    Articulazo!!! Para mi el Lapuente es el Letizio definitivo porque viene con el capital cultural de que es profesor en el Ítaca letizia. Un profesor universitario que escribe libros basados en dicotomías… digno del Barco de Vapor.

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