A vueltas con las cotizaciones de los autónomos


Estamos en año electoral y como es costumbre nuestra actualidad se encuentra salpicada de propuestas que nos harán a todos más altos, más guapos y más fuertes. Los partidos como buenos comerciales, nos venden las ventajas y nos ocultan la “letra pequeña” de sus productos. Los asuntos y debates que se han desarrollado durante los últimos tiempos encuentran mágicas soluciones en estos periodos electorales.

Uno de estos debates es el de las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores autónomos. Como ya sabemos ellos protestan por el Régimen al que están sometidos y empieza el show tanto de opiniones personales como de propuestas de partido al respecto. Lo que ocurre, como siempre que participamos en un debate, es que circunscribimos nuestras opiniones a nuestra visión y a los sesgos que tenemos preconcebidos. Y por desgracia para nosotros el mundo es un poquito más complejo de lo que nuestro intelecto cree poder abarcar. Así que desconfíen de cualquiera que en estos tiempos le ofrezca propuestas win-win, en las que todo el mundo gana y es feliz, porque o no ha previsto o les está ocultando todas las consecuencias. El tema de las cuotas de los autónomos a “las SS” no es una excepción.

Previamente conviene hablar de uno de los axiomas del “cuñadismo ilustrado”, no sólo en nuestro país sino a nivel planetario: hay que fomentar el trabajo autónomo porque cuantos más “emprendedores” tengamos más prósperos seremos. Lo malo es que como de costumbre, estas afirmaciones son bastante discutibles. Somos uno de los países con más “autoempleados” del mundo mundial y además quienes nos superan no son precisamente ejemplo. Una cosa es eso de los “emprendedores” y otra muy distinta es el trabajador autónomo. De hecho como vemos esta última figura es más abundante en países cutres donde el fraude y la estafa son denominador común. A estas alturas de la novela creo que explicar la historia de los falsos autónomos en países como Grecia, Italia o España está de más. Por lo que deberíamos disparar a los pies de todo el que nos proponga como solución a nuestros problemas el fomento del trabajo por cuenta propia.

Al mismo tiempo en los últimos tiempos nos hemos acostumbrado a las infografías de geeks con mucho tiempo libre, que son como los hipsters pero de lo moderno, en las que nos muestran sesudas comparativas internacionales de “lo que cuesta ser autónomo en Europa”. Esta la habrán visto como 37 veces:

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Lo de que Portugal sea considerado como uno de los “principales países de Europa” es muy divertido. Alemania o Italia no deben serlo y en cambio los Países Bajos por un extraño motivo sí. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que este tipo de montajes están confeccionados desde el más cutre sensacionalismo. Luego descubrimos que en Reino Unido ser autónomo, como nos comentaba Ricardo Galli, no es tan barato. En Países Bajos te tienes que pagar un seguro privado si quieres tener asistencia sanitaria y seguros complementarios para pensiones o incapacidades. En Francia cuando el autónomo va al médico lo hace con la billetera por delante, dinero que ya le reembolsará el Estado total o parcialmente. Tampoco esperen ver autónomos ramplando los tickets de la cena para desgravar. En Portugal, ese gran país de Europa, por lo visto a partir del primer año hay que pagar entre el 25% y el 32%. En Italia se paga un 20% sobre beneficios… Así que como vemos ser autónomo en España no es un chollo precisamente, pero quienes fomentan este tipo de comparativas descontextualizadas u os están tomando el pelo u omiten parte de la información. Y vaya por delante, antes de que me crujáis a ostias en los comentarios, que el sistema fiscal de los autónomos en nuestro país me parece un despropósito. Pero igualmente digo que cuando hablamos de los cambios en este sistema debemos ir un poquito más allá del simple montante de la cuota y entender que todo tiene sus consecuencias.

De todas formas este tipo de opiniones sesgadas no vienen porque sí, son fruto del sistema de Bienestar que establecimos. Desde sus inicios los Estados del Bienestar se enfrentaron a diversos dilemas. Uno de ellos pivotaba sobre la idea de quiénes debían financiar el sistema y quiénes debían beneficiarse. Para algunos las prestaciones debían ser asistenciales y sólo disfrutadas por los pobres, con el fin de que fueran menos onerosas para las clases altas y sobre todo para las clases medias. Pero existía el problema de que estas aportaciones podían no ser suficientes. También había otro problema, ¿qué podemos hacer para que estas clases medias y altas aceptaran sufragar unas prestaciones de las que no se beneficiaban? A algunos se les ocurrió la feliz idea de hacerles también beneficiarios del propio sistema. Así hoy en día da igual que seas rico o pobre, en mayor o menor medida te beneficias de las prestaciones del Estado del Bienestar: desempleo, asistencia sanitaria, pensiones… Este es un debate que tendremos siempre mientras exista este sistema. Y es este el problema que ha llevado a los autónomos en España a pagar la famosa cuota de los 264 euros.

En nuestro país consideramos que todos los ciudadanos deben estar afiliados al sistema y además si trabajan deben aportar, hasta los parados con prestación contributiva pagan. Igual que un trabajador por cuenta ajena paga desde su primer mes de actividad, lo mismo pasa con aquellos que lo hacen por cuenta propia. Además tenemos un sistema que calcula las prestaciones en relación a las aportaciones que realizamos. Es lo que llamamos “bases de cotización” y sobre ellas se calcularán las diversas prestaciones a las que tenemos derecho. Además aunque algunas prestaciones como la asistencia sanitaria no son financiadas con las cotizaciones sociales, sino con los impuestos, la afiliación al sistema acaba siendo imprescindible para poder recibirlas. Si todos queremos sanidad gratuita, prestaciones por desempleo, jubilaciones o ayudas por maternidad, debemos pagarla todos. Como en España la mayoría, seamos trabajadores por cuenta ajena o propia queremos alguna o todas estas prestaciones, esto lleva a que también estos últimos tengan que aportar al sistema les guste o no.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena no hay mucho problema, pues los salarios se suelen conocer de antemano y además existe un salario mínimo. Con lo que se puede saber lo que aportarán al sistema y se puede establecer unos mínimos y máximos de cotización realistas. Esto no pasa con un autónomo, cuyos ingresos son inciertos. Como hemos visto el sistema es “café para todos”, donde todos tienen más o menos los mismos derechos y más o menos las mismas obligaciones. ¿Cómo se resuelve el problema? Pues sencillamente dejamos a los autónomos que elijan lo que quieren pagar, por lo que no es complicado imaginarse dónde aparece el siguiente problema. Como el incentivo claramente es pagar lo mínimo posible, en su peculiar sabiduría la Administración considera que debe subir la base mínima de cotización para evitar la picaresca.

Por lo tanto por mucho que se nos diga desde el cuñadismo patrio no es que el Estado malvado quiera sangrar a los autónomos porque les tiene inquina. Tampoco estamos siendo muy exactos cuando decimos que los autónomos deberían pagar por lo que facturan y que debemos eliminar las “cuotas obligatorias”. No existe una cuota obligatoria, sino una cuota mínima y ya se puede pagar “por lo que facturas”, en concreto un 29,80%. Pero por extrañas circunstancias de la vida la inmensa mayoría de nuestros trabajadores por cuenta propia pagan el mínimo posible, que en la práctica son todos excepto aquellos que milagrosamente aumentan sus ingresos cuando entran dentro del periodo de cálculo de su futura pensión. Por lo que los famosos 264 euros al mes para algunos es un suplicio y para otros es una bendición. Así como decía el sistema es un completo despropósito, pero seguramente una parte importante de los autónomos en nuestro país rezan porque no se cambie.

Hechas estas extensas consideraciones regreso al principio. Ante las diversas “erecciones” que se avecinan volvemos a tener a nuestros políticos muy preocupados por los autónomos. Y esto que llamamos “nuevos partidos” por supuesto no iban a ser menos. Así mis queridos Ciudadanos proponen “eliminar cuotas fijas” y Podemos tiene pinta de que va a hacer algo similar dentro de unos días. O sea, caen en el mismo error que en las infografías cutres: quedarse en la cuota y olvidarse del resto.

En el caso de los Cuñadanos, ellos proponen que quienes no lleguen al SMI no paguen ninguna cuota mensual, sino que al final de año se les cobre un 7,2% como en Dinamar… digo como en Estados Unidos. Recordemos que Cuñadanos es ese partido que nos quiere equiparar a Dinamarca sin proponernos absolutamente nada que tenga que ver con Dinamarca: fondos de inversión israelitas, visados australianos, complementos salariales americanos, IVA “alemán” que no es alemán o contratos únicos que no existen en ninguna parte. Pero igual que ser Dinamarca sin aplicar nada de lo que existe en Dinamarca no es ser Dinamarca, cobrar el 7,2% a los autónomos con bajos ingresos como en Estados Unidos pero sin que tengan que pagar un seguro médico como en Estados Unidos no es ser como Estados Unidos. Nótese mientras tanto que Garicano & Cía. se han cuidado muy mucho de contarnos lo bajas que serían las cotizaciones para los autónomos con bajos ingresos, pero que igualmente se han cuidado de no contarnos qué % aplicarían a quienes superen ese umbral. Supongo que será casualidad, porque quienes hacen “políticas basadas en la evidencia” no pueden haberlo hecho a propósito.

Como no creo que vayan a eliminar prestaciones a los autónomos con bajos ingresos, porque si lo dijeran les pasaría como la reforma del IRPF, que la tendrían que cambiar porque ellos no son populistas y no quieren contentar a todo el mundo, empiezan las cuestiones relevantes. Si estos y otros autónomos reducen sus aportaciones a la Seguridad Social pero a su vez disfrutan de algunas de sus prestaciones, ¿quién pagará lo que dejen de aportar? No olvidemos que los autónomos representan entre el 20% y el 25% de los afiliados al sistema.

Si un autónomo tiene la mala suerte de caerse de una escalera y queda incapacitado temporal y permanentemente, ¿cómo se calculará la prestación? Porque si cobran conforme a lo aportado, les quedará lo que llamaríamos “prestación de mierda”. En cambio si la prestación fuera más alta estaríamos comprometiendo la viabilidad del sistema ya que con menos cotizaciones va a ser complicado mantener las mismas prestaciones. Y más allá de los chistes de autónomos que no se ponen malos nunca, la realidad es que la duración de las bajas laborales de los autónomos es de media el triple que las de los asalariados. Palabrita de medio AEDE que no les enlazo.

Pero vamos aún más allá, pues nuestros queridos Ciudadanos en su interés de proteger a la “clase media trabajadora” es partidaria de reformar las pensiones para adoptar el sistema de “cuentas nocionales”. Que por cierto, es propuesta de la Patronal de las aseguradoras, que a su vez debe ser una organización muy representativa de la clase media trabajadora. Para los más vagos le resumo que este sistema tiene por objetivo al menos una de estas dos condiciones: que pagues más impuestos por tu pensión o que cobres menos pensión. Con lo que respecto a los autónomos surge una interesante pregunta. Si ya hoy en día los autónomos tienen pensiones mucho más bajas que el resto, proponemos un sistema que vaya acorde a las aportaciones y proponemos bajar estas aportaciones, ¿qué pensión le va a quedar a los autónomos? No se preocupen que ni Ciudadanos, ni Podemos cuando presente su programa, os van a resolver estas dudas. Os dirán lo de siempre: acabar con el fraude. O sea, lo mismo que dicen los “partidos viejos”.

Estas y otras preguntas que legítimamente podrían hacerse los autónomos en nuestro país quedan ensombrecidas por el debate de las cuotas mínimas y el cortoplacismo. Por lo que uno puede está muy de acuerdo en que esto de pagar 264 euros sólo por darse de alta, independiente de los ingresos que se tengan, es una situación manifiestamente injusta. Pero al mismo tiempo como hemos visto no es algo que el legislador se inventó para chinchar. Al mismo tiempo más allá del populismo barato, hablar de reducción de estas cuotas sin tratar sus efectos en las carteras de prestaciones y de su financiación es sólo contar una parte de la historia.

Y mucho cuidado con invocar a cualquier país guay para justificar este tipo de propuestas, pues como hemos visto en esos países a los autónomos o les echan de la Seguridad Social o si están acaban pagando más o menos lo mismo España. La situación de los trabajadores por cuenta propia en nuestro país o la suficiencia financiera de nuestra Seguridad Social es un tema lo suficientemente serio como para quedarnos sólo en las cuotas mínimas de los autónomos. Pero por desgracia en nuestro país los debates serios son “La Sexta Noche” o “Un tiempo nuevo”.

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7 respuestas a A vueltas con las cotizaciones de los autónomos

  1. RAUL dijo:

    El IBEX35 y sus alrededores son el Jose Mouriño de España. Mientras nos estafaban con la burbuja no tenian interes en sentar a ZP. Cuatro milongas de cara a la galeria y luego ellos vaciando el estado a traves de la putrefacción de los concursos publicos. Cuando ya no quedaba nada le pusieron toda la maquinaría a funcionar y le dijerón a Mariano que calentase , pues en breve sería el delantero centro titular. Maríano comenzo deprisa metiendo goles por la escuadra a todos los colectivos y en especial a los trabajadores por cuenta ajena. Cuando vio el 26% de las Europeas freno y se dio cuenta que se cargaba el partido. En ese momento Mouriño le dijo: no te preocupes que vamos a poner todo el empeño en dividir el PSOE en 2 y así con un 30% tu gobiernas sin problema, pero los goles tienen que seguir callendo. Luego PODEMOS se les fue de las manos y se dieron cuenta que Mariano estaba acabado y llego la nueva solución: Albert, calienta que vas a salir. Y ahora estamos mas jodidos que nunca, pues el trasbase de votos a ciudadanos va a ser la ruina del poco trabajo estable que queda.

  2. karlggest dijo:

    Hola.

    Una de las quejas de un autónomo (digamos, yo) es que si la rentabilidad de un negocio los dos primeros años es con frecuencia dudosa (amortizaciones de préstamos u otras circunstancias), la cuota a pagar es la misma que si los beneficios florecen. No es nada que no hayas admitido en el texto. Lo interesante viene con la base de cotización mínima. Si tu empresa no produce lo suficiente para pagar al asalariado y sus cuotas de la SS, puedes reducirle _su_ jornada. Digamos que si no tienes trabajo suficiente para pagarle a alguien 14 pagas mensuales y sus correspondientes seguros, pues lo contratas por lo que puede producir. Digamos, a media jornada, por lo cual le pagas digamos la mitad de sueldo y cuotas sociales. Pero en el caso del autónomo, la existencia de ese mínimo no se ve afectada por circunstancias análogas. Si montas una tienda que trabaja sólo tres horas por la mañana y que te produce un sueldo mínimo pero no más, tendrás que pagar la misma cuota que si tu tienda produjese todo el día.

    Un elemento muy importante para esta consideración es porque la famosa “cuota mínima” del “seguro de autónomos” en la práctica vale para invalideces por accidente de trabajo y cotiza a la seguridad social… pero nada más. Por ejemplo, no capitaliza paro -ahora puede pagarse un suplemento para esto, que luego se encargará la administración de negarte-, ni enfermedad común, etc. Cierto, puede “contratarse” aparte, pero no va en la famosa cuota. Por lo dicho en el anterior párrafo, lo esperable es que obtuvieses prestaciones al menos en la medida de lo que pagas.

    Lo que nos lleva a algo que no has mencionado pero que es la razón de la segunda queja: el fraude. Bien, el problema es que si soy autónomo y tengo gripe, puedo optar por no ir a trabajar sin que me despida mi jefe. Aunque lo creas exagerado, basta con que repases la última reforma laboral para que veas el tratamiento que se les da a las bajas (unos cuantos días en un periodo corto, y a la calle, así lleves 20 años produciendo para la emprese XDD). Lo del autónomo es lo mismo: a falta de mayor inspección, con médicos que firman lo que les hechan, pues lo fácil es lo de siempre: echarle la culpa a los trabajadores (en este caso) autónomos.

    • Pedro dijo:

      Muchas gracias por tu comentario.

      No me parece nada exagerado tu comentario sobre las bajas laborales después de la última reforma. De hecho siempre que alguien me dice que un autónomo no puede tomarse un día libre, suelo decir que al contrario: puede hacer lo que le de la gana con su trabajo. Por supuesto asumiendo las consecuencias. Pero en muchas ocasiones es tu elección y hay que apechugar con lo bueno y lo malo. No creo personalmente que haya mucho autónomo que haga fraude con las bajas laborales, sobre todo sin trabajadores a su cargo. Pero de todo hay.

      Por otra parte la cuestión de las cuotas mínimas y las coberturas nos lleva a plantearnos si las necesidades y circunstancias de los autónomos son las mismas que las de otros ciudadanos. Por ello quizá el autónomo debería tener un catálogo de derechos y de obligaciones completamente distinto al del resto. O no tener Seguridad Social si quiera, o quizá acabar con los mínimos pero aplicar % similares. La verdad es que no lo sé,

      • karlggest dijo:

        Bueno, en general replantear la Seguridad Social antes o después será una gran idea. Lo malo son los parches que se sacan para comprar votos. Por ejemplo, puedes cotizar para desempleo (cuota a mayores), pero si tienes que cerrar no te la dan salvo en casos cada vez más raros.

        Otras justificaciones para la reforma del sistema completo están en los cambios sociales y demográficos.

        Pero mientras, una solución posible sería adaptar la cotización social al estilo de la fiscal (por ejemplo, por módulos). No es lo mismo ser arquitecto con tu propio despacho en La Castellana que tener un chiringuito XD

        Salud!!

  3. Adolfo Lledo dijo:

    Respecto a lo que te deja claro Galli, sobre ser autónomo en UK, tengo una duda…Es normal confundir en un artículo de corte “económico” los ingresos con los beneficios?. Igual es sólo un despiste pero, permite que insista…la cosa cambia sustancialmente. Si a cualquier autónomo de los que se quejan de la cuota le das 3000 libras de beneficio al mes, no creo que pongan pegas en pagar 270 por la cuota de autónomos.
    Probablemente no tiene lógica que una cuota mínima de menos de 50€(sólo durante los 6 primeros meses y con otros requisitos) conlleve todas las prestaciones que genéricamente tienen los trabajadores por cuenta ajena.

    La cuestión sería ¿Porqué si tienen derecho a estas prestaciones las contrataciones por tiempo indefinido con tarifa plana durante los tres primeros años? A mi entender el mismo sentido de recuperación y estabilidad económica debería hacernos recapacitar sobre la cuestión recaudatoria para con los sujetos al RETA.
    En la misma linea de su articulo, este gobierno pone sobre las espaldas del resto de cotizantes (obligados tributarios?) los beneficios que obtienen las empresas por la contratación de empleados indefinidos, aunque sean a tiempo parcial. Bienvenido el maquillaje de las cifras, mientras lo pague otro…

    Es sólo una opinión

  4. Pingback: ¿Profesional o autónomo? | Voces escondidas

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