La alemana


La Sexta Noche es un programa donde una pandilla de yihadistas partidistas sueltan sus paridas, algo así como Sálvame pero con contenido político. Tampoco es que hoy en día nadie espere el regreso de “La clave“, pero las tertulias sobre actualidad y política se han transformado en algo bastante vergonzante. En la actualidad los partidos tienen sus demagogos profesionales, envían a todas las tertulias a los mismos para discutir sobre todos los temas. Por supuesto no tienen ni idea de nada porque no se necesita, sólo deben saber defender a los suyos. El “tertuliano” ya es una figura institucionalizada dentro de los partidos y por extensión entre los periodistas. Esto lleva a que tengamos a un montón de personas en las tertulias pontificando sobre materias de las que no tienen ni idea, con lo que podemos escuchar idioteces todos los días y a todas horas. Más preocupante es decir muchas tonterías sobre materias de las que te declaras “experto”. Uno de los mejores ejemplos de todo esto lo representa nuestro personaje de hoy, el inefable Antonio Miguel Carmona.

Carmona es el tertuliano profesional del PSOE y cumple a la perfección las premisas antes relatadas. Fundamentalismo ideológico, demagogia e ignorancia se reúnen en una de sus últimas hazañas dialécticas: la alemana. Es la historia por la cual, según el señor Carmona, España no debe impagar o restructurar su deuda pública porque dejaría sin ahorros a una pobre cajera o limpiadora alemana. Todo para justificar determinadas medidas, a través del lacrimógeno supuesto de que castigamos a una pobrecita alemana y además con ejemplo que es erróneo. Y esto no es un desvarío puntual, sino que lo ha aireado cada vez que sale el tema.

El primer problema en el argumento de Carmona es ser una respuesta a otro planteamiento igual de erróneo, falso o estúpido y que le lanzan otros tertulianos profesionales como por ejemplo es la pareja de Pablemos, Tania Sánchez. Es el debate que se desarrolla sobre propuestas de realizar auditorías y el repudio de la deuda ilegítima. La muchacha de IU, como otros, con el mismo afán demagogo y lacrimógeno que los demás nos viene a vender que nuestra deuda procede de haber salvado bancos y como éstos son el mal… Esto estaría bien si fuera cierto, pero un análisis de las cuentas públicas de los últimos años muestra que nuestro déficit y nuestro aumento de la deuda pública no se debe a que hayamos rescatado bancos. Otra cosa distinta es que estas ayudas hayan agravado la situación. A este planteamiento se le suele responder el clásico “es que si no rescatamos a los bancos los ahorradores pierden su dinero”, otra respuesta cuanto menos cuestionable y cuanto más falsa. Cuestionable es debatir sobre si son mejores las nacionalizaciones y rescates o las liquidaciones de las entidades con problemas, cuestionable es debatir sobre la conveniencia y consecuencias de una restructuración de la deuda o del concepto de deuda odiosa. Lo que no son discutibles son respuestas como las que un supuesto economista como Carmona nos ofrece.

El argumento del tertuliano gira sobre la idea de que nuestra alemana se abre una cuenta en el Deustche Bank, éste le ha prestado dinero a un banco o caja española, que a su vez se lo ha prestado a un promotor inmobiliario. Como a este último no puede pagar sus deudas, según el señor Carmona el ciudadano corriente español debe pagar con deuda y recortes en servicios públicos para que la señora alemana cobre su dinero. Debemos agradecerle a Carmona esta reflexión porque es el ejemplo perfecto que podría utilizar cualquiera para argumentar contra él: los españoles sufren para satisfacer a los alemanes. Por lo tanto el primer problema de su argumento es que precisamente da la razón a quien está criticando. Todo un lumbreras, HOYGAN.

Además el ejercicio de demagogia con la señora alemana no cuela, porque además la cadena de responsabilidades no funciona tal y como el socialista nos pretende vender. Si el promotor inmobiliario se tiene que comer los pisos con patatas, no tiene por qué pagarlo el contribuyente español, es problema del banco o caja que le prestó el dinero. Si la entidad española no puede pagar el dinero que debe a otras entidades, no es problema del contribuyente español, es problema del banco alemán. ¿Y si el banco alemán no puede devolverle el dinero a la señora? Pues según Carmona es usted el que debe pagar con impuestos y recortes a la cajera de supermercado alemana. O sea, que si los ahorradores y los bancos españoles tienen problemas lo pagan los contribuyentes españoles y si los tienen los alemanes lo pagan… ¡los contribuyentes españoles! Debe ser que en Alemania no hay estado con presupuestos o fondos de garantía de depósitos.

Por lo tanto el cuento de “la alemana” que nos relata Antonio Miguel Carmona es una estupidez, primero porque refuerza la tesis que pretende atacar. Segundo porque manipula la cadena de responsabilidades en caso de impago. El contribuyente español tendría responsabilidad con su amiga alemana si esta hubiera comprado deuda pública española, no porque abra una cuenta o un depósito. Argumentar que tendría más derecho por ser persona física que jurídica es lo que es. Se puede discutir con otros argumentos si los rescates eran necesarios o forman parte de un malvado plan para no fastidiar a los bancos alemanes, se podría hablar de si los rescates han sido o son mejores soluciones que las liquidaciones de las entidades. “Podemos” discutir sobre las consecuencias de un impago de la deuda… Lo que no es muy aceptable es intentar hacernos llorar con “la alemana”.

Pero lo más preocupante no es que Antonio Miguel Carmona diga tonterías, es para lo que le pagan. El problema es que este señor se postula para la alcaldía de Madrid por el PSOE, cosa que tampoco extraña si ahora el partido en Madrid “disfruta” del combo Pedro Sánchez-Tomás Gómez. Es un candidato a la altura de sus jefes sin ninguna duda. Viendo las encuestas electorales al respecto, el verdadero problema es que igual acabamos teniendo en Madrid un alcalde pelín demagogo y mentiroso. Al final me pasará lo que pasa a los borrachos y a Aznar, que prefiero la Botella.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s