De pactos y mayorías


Una observación a las declaraciones de Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso de los Diputados. Este señor intentaba, a propósito de este pacto que PP y PSOE han suscrito para el próximo Consejo Europeo, darle un toque de autoridad a dicho pacto argumentando que tiene el respaldo del “85% de la Cámara Baja”. Este argumento tiene un pequeño fallo.

Como ya sabemos, nuestra Ley Electoral es la que es, nos puede gustar más o menos, pero en España tenemos un pequeño problema con nuestros posibles sistemas electorales. Y es que resulta muy complicado contentar a todo el mundo: Que sea representativo, que sea proporcional y que asegure la gobernabilidad. O cabreas a los de Soria, o pasas del “un hombre, un voto” o te arriesgas a italianizar el panorama político. Así nosotros optamos por tener contentos a los de Soria y asegurar gobiernos estables.

Dicho esto, el señor Alonso debería ser cuidadoso a la hora de arrogarse mayorías y más en estos tiempos. Más que nada porque ser el 85% del Parlamento no te asegura ser, para nada, la mayoría social. Lo veremos con un simple ejemplo.

En las elecciones de 2011, estaban llamados a las urnas 35.779.491 votantes. La suma de los votos del PP y el PSOE suman 17.870.077 votos. Con lo que nos sale que “sólo” el 49,94% de los españoles con derecho a voto apoyarían ese pacto. Por lo que hablar de amplias mayorías y más viendo cómo ha evolucionado el voto, es un mal argumento. Ahora bien, argumentar en contra del pacto por este hecho es aún más estúpido, ya que gran parte de ese “oposición” procede de la abstención. Y por mucho que se pongan farrucos los abstencionistas tradicionales, su posición es precisamente la que desea cualquier político de una democracia. Ellos solo desean dos cosas de usted: que le voten o que no voten. Sus problemas comienzan cuando votan a otro político.

Y es que en ocasiones comento que la democracia es el mejor sistema represor, ya que bajo la tiranía de la Ley y los votos, todo se justifica. ¿Puedes protestar? Por supuesto, pero siempre por el motivo, el lugar y hasta la hora que te diga la Autoridad. ¿Libertad de expresión? No pases mucho con la Casa Real, aunque últimamente sus cagadas hayan abierto el panorama. ¿Que el PP se ha saltado su programa? Pues “haber estudiado”. Es por todo ello que el sufragio activo y pasivo es tan importante, y mucho más lo va a ser en próximos escenarios electorales con alta abstención y fuerte caída de los partidos mayoritarios. Nunca los votos van a pesar tanto como en próximas contiendas electorales y nunca sería tan equivocado abstenerse o realizar votos protesta individualizados, a no ser que fueran movimientos organizados al estilo de los realizados en tiempos por la izquierda abertzale. Y seguramente ni con esas.

Por lo tanto Alfonso Alonso no debería abrir la boca tanto hablando de mayorías, no sea que alguien se la cierre mostrando (de nuevo) lo poco proporcional que es nuestro sistema electoral. Y también apuntar que el “abstencionista antisistema” es probablemente es mayor tonto útil de los sistemas democráticos, pues abstenerse significa asumir los resultados. Y así seguirán gobernando y decidiendo los de siempre, que además cada vez son menos.

 

 

 

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3 respuestas a De pactos y mayorías

  1. Pues chico… Lo que ha dicho es estríctamente cierto y el argumento no tiene fallo alguno. Eres tú el que retuerce lo que ha dicho para restar legitimidad al pacto (que no razón al argumento) al introducir lo poco proporcional que es el sistema (lo que es, por supuesto, innegable).
    Se siente pero en este caso no estoy para nada de acuerdo contigo. Bueno, con la importancia del voto en las próximas elecciones y la crírica a los proabstencionistas, sí. Pero con lo de mandar callar a Alonso…

    • Pedro dijo:

      No tendría gracia si siempre se estuviera de acuerdo conmigo. Cierto es que la expresión “fallo” no ha sido por mi parte la más acertada.

      El pacto es totalmente legítimo, lo que ya no lo es tanto, es hacerlo representativo por una cifra que está claramente a su favor. Se puede arrimar el ascua a su sardina diciendo cosas estrictamente ciertas. También podría haber dicho que tiene el respaldo del 50% de votantes, o incluso del 15% de los partidos del Congreso. Que sería estrictamente cierto y no tendría ningún fallo aparente. Pero esta última cifra sería tan retorcida con la de Alonso, que en su caso se entiende porque tiene que beneficiar a su grupo político. Si no hubieran pactado con el PSOE, entonces dirían que su posición la respalda la mayoría absoluta que ganaron en la urnas, lo cual sería también estrictamente cierto.

      Saludos

  2. zybertk dijo:

    ah! la magia de los números … y sus mensajes subliminales….

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