La estafa del contrato único: otra vuelta de tuerca


En la anterior entrada trataba uno de los temas que ha sido recurrente en el blog y que volvió a ponerse de actualidad: el famoso “contrato único”. En el mismo hacía un repaso del asunto, siendo de la opinión de que al final este tema no es más que una “cuestión de dinero”, como me dijo el abogado de empresa que encontré en mi primera y única conciliación. Y es que el contrato único no era ni bueno ni malo, pero las propuestas hechas desde ciertos think tanks no son más que maniobras con el fin de conseguir un abaratamiento del despido generalizado, con el argumento demagogo de salvar a los “desvalidos”. Hoy le daremos otra vuelta de tuerca al asunto, para ver cómo lo dicho el otro día sigue estando vigente.

A los lectores les pudo llamar la atención la comparación entre el antiguo sistema de 45 días con el contrato único, ya que hoy no existe y además dudo que vuelva mientras yo viva. El motivo como comentaba entonces, es que éste era el sistema existente cuando se empezó a hablar del contrato único y sobre aquel sistema es sobre el que FEDEA hizo su propuesta. Pero en estos días se ha producido un “hecho” que motiva esta entrada.

Uno de los profetas del contrato único se nos ha aparecido: el Funcionario Dolado.  Bueno, él nunca se marchó igual que no se ha marchado de esa plaza de funcionario que tanto odia y que no suelta el jodío, plaza ganada gracias a su afinidad con alguno de nuestros Padres Constitucionales. A su figura le hemos dedicado algún que otro improperio y siempre me gusta recordarle por esta épica columna en Público, en la que se nos mostró sus dotes de visionario. Sí, estos son los que quieren arreglar el país. Si han leído la columna donde Funcionario Dolado comparaba a los que hablaban de “catástrofe económica” con los de las “Kangoos del 11-M” habrán visto que, además del descojono que supone leer esto 5 años después, el tipo era muy crítico con los nuevos dueños de Expansión. Porque estos eran muy malos y él es un tipo sin ningún conflicto de intereses. Repasen el elenco y verán parte de la comisión sobre pensiones y otros elementos “científicos” habituales en los medios. Es lo que tiene la “independencia” y el “no necesitar cargos porque se vive muy bien de profesor universitario”, que no se pierden un sarao.

Por ello no deja de ser un “ejemplo de dignidad y honestidad” por parte del Funcionario Dolado el hecho de que haya publicado un artículo en Expansión, aquel medio tan malvado, y que enlazo aquí desde NeG. Igual es que ya en Público no le consideran rojeras cum laude. El hecho es que en el artículo argumenta, muy claramente como no podía ser de otra manera, su visión sobre el contrato único. Pero de este artículo se pueden observar otras divertidas conclusiones para ampliar mi entrada anterior.

Funcionario Dolado afirma por ejemplo que “si el CU redujera la protección al empleo (algo muy improbable)…” Bien, lo primero que debería explicarnos este elemento es cómo si los yihadistas del contrato único no pretenden conseguir un abaratamiento del despido, han pasado de proponer un contrato con indemnizaciones crecientes de 12 a 36 días a uno que va de 10 a “25 o 30 días”. La contestación es sencilla y la escribía antes, es que ya el despido no son 45 días, sino que son 33. Han abaratado el despido de su propia propuesta para abaratar el despido. El 12-36 que hace unos años era lo más cool, ahora ya es algo to crazy. Una buena muestra de cómo las fórmulas y cálculos de esta gente son de tiza. Y como son de tiza me permitiré una licencia.

Voy a repetir el cálculo absurdo y grosero de la entrada anterior, manteniendo la simplicidad: un día de despido sale a 50 euros. Una comparativa “libra por libra”. Me he puesto en el “caso extremo” que Funcionario Dolado nos proponía, el de la existencia de dos contratos únicos (10-28 y 10-18), para compararlos con el actual sistema (10 temporales-33/20 indefinidos). ¿Cuál sería la diferencia de indemnización si pasáramos del modelo actual a las propuestas del profesor?

improcedente 33 CU objetivo cu 33Aparte de enseñarle al subdirector de FEDEA cómo poner los ejes en un gráfico, éstos son de lo más elocuentes y refuerzan lo concluido en la anterior entrada. En términos de indemnización, vemos que los supuestos beneficiados ganan poco y los teóricamente no perjudicados pierden un Potosí. En este modelo asumo que ambos contrato únicos aumentan 2 días por año su indemnización. Si recuerdan cómo se distribuían nuestros trabajadores por antigüedad podemos ver que en “protección al empleo” la reducción es notable.

Obviamente el que escribe estas líneas sabe que su cálculo es aún más inexacto y bobo que el de estas eminencias de la Economía aquí mentadas. Sabe también que la implantación un contrato único en esos términos haría, por ejemplo, que la proporción de trabajadores por antigüedad cambiara. Seguramente habría menos trabajadores que pasaría de los dos 2 años, ¿habría más que pasaran de los 6 años? De hecho nada sería igual, ni siquiera se implantaría de golpe sino que posiblemente los actuales trabajadores mantendrían sus contratos. Pero como a mí lo de ir de visionario no me va, voy a lo simple. Que esto va de criticar, narices.

Y como esto va de criticar, ahora vamos a ver cómo la “dualidad” y esas cosas no son más que una muletilla demagoga para justificar el esperpento del contrato único. Supuestamente el problema para Funcionario Dolado y otros fanboys del contrato único, es que hay una maraña de contratos infumables y que sus diversas maneras de extinción producen desigualdades. No puedo estar más de acuerdo con esta tropa en este aspecto, por cierto. Pero yo voy a resolverlo de manera “muy troll”. ¿Y si dejamos como contrato único el indefinido que ya “disfrutamos”? Se acabaría la maraña de contratos, tendría una “indemnización creciente” con la antigüedad y habríamos acabado con la “rampa insalvable” que tanto acojona a nuestros empresarios. Además sabemos que la comparativa anterior nace de la utilización fraudulenta de la contratación temporal.

¿A que mola la idea? ¿A que hemos resuelto el problema de la dualidad, los outsiders y todo eso? Pues ahora vamos a unir a los gráficos anteriores otra línea que muestra la diferencia de indemnización entre el contrato único de Dolado y el contrato único de Pedro:

doladovspedro1

doladovspedro2

Podemos ver el motivo por el que el contrato único de 33 o 20 días a los enterados estos no les gusta: porque supone una diferencia notable y siempre a favor del trabajador independientemente de su antigüedad. Aumentaría la “protección al empleo” para los precarios y sería igual para los “jarrones Ming”. Pero vaya por Dios, esta no es la idea de contrato único de los FEDEA boys y otros think tank con chandal de táctel estilo Politikon. Para no querer rebajar la “protección al empleo” lo disimulan bien.

Si esto fuera todo, sería poca la tranca que nos quieren meter. Como se puede ver en sus propuestas, pretenden hacer todo despido objetivo e invertir la carga de la prueba hacia el trabajador, teniendo que demostrar que se le despidió de forma discriminatoria. A esto es a lo que ellos llaman “extender la tutela judicial efectiva a los trabajadores temporales” y cuando lo que demuestra es que son unos caraduras.

Cómo no olvidar la famosa “mochila austriaca”, argucia por la que en España pasaríamos a tener un despido a coste cero, pues la prestación por desempleo es una cosa y la indemnización es otra. De hecho son distintas por algún motivo y si pagamos como un “seguro” algo que es una “multa”, el incentivo que motivaba su existencia desaparece. Sería como si usted pagara todos los meses por si un día le pillan infringiendo el código de circulación. ¿Qué incentivo tendría para no saltarse las normas si ya ha pagado la multa por adelantado? Eso es la “mochila austríaca” y su efecto en España. Disculpen si uno sospecha de los integristas del contrato único y no entiende a qué vienen las “indemnizaciones crecientes” cuando tú eres más del “despido libre“.

Todo en esta gente es un esperpento, véase cómo la idea de mejorar las políticas activas de empleo del Funcionario Dolado pasa por “agencias privadas” a las que se les pague según su “éxito de colocación”. Esto así está muy bien, las ETTs y agencias de colocación podrían contratar a los formados en sus filiales de formación o empresas “amigas” si la legislación restringe. ¿Que la formación profesional a parados la lleve el INEM aprovechando los recursos de las universidades y centros de FP, y donde no lleguen éstos lo hagan empresas privadas? No me jodas que me incomodas, a ver si Dolado va a tener que dar una clase, que él está a sus cosas y todo eso. En lo que sí que estoy de acuerdo con él es que la formación a parados por parte de sindicatos y Patronal es algo a eliminar… ya.

Esto es lo que hay, a las propuestas de contrato único estos gurús le dan otra vuelta de tuerca, reduciendo la escala de sus “despidos” según se rebajan las indemnizaciones en el mundo real.  Pero no quieren rebajar el despido. Obviamente el motivo de este debate es que todos los trabajadores sean felices, puedan darse la mano con los empresarios y salgan todos juntos a mirar las nubes fuera de la nave industrial. No se lo tengan muy en cuenta, que Funcionario Dolado es un señor muy rojo.

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