La curva de Laffer y el conejo de Hefner


Joder, vaya cabreo ha pillado el cristofascismo patrio con la decisión del Tribunal Constitucional portugués relativo a algunos de los recortes aplicados por el Gobierno de Passos Coelho. Argumentos jurídicos no hay, sólo apelaciones al apocalipsis zombi que llegará. Porque el argumento que expresa el Constitucional es bastante claro y bajo un punto de vista legal acertado. Otra cosa es que meta al país en un jardín, del que ya hemos visto como saldrá. Se sabe que todos respetamos las decisiones judiciales, pero…

Que una decisión sea económicamente acertada (o no) es diferente de que sea ética o legal. ¿Ejemplo extremo y absurdo? El Gobierno portugués podría decretar el asesinato de todos los pensionistas y parados con subsidio, con lo que ahorrarían un pastizal y equilibraría las cuentas públicas. ¿Qué diría un Tribunal? Pues esto mismo, absurdo y extremo, pero conceptualmente es lo mismo: ¿legal o ilegal? Menos problemas de constitucionalidad hubieran tenido, si le hubieran quitado la paga extra a todo portugués de bien. Pero entonces los que aplauden la medida para yayos y sobre todo para funcis, entrarían en Yihad hablando de confiscaciones y niños muertos, véase el caso Chipre.

Ha habido muchas críticas absurdas al fallo del TC portugués, me ha divertido especialmente la de este médico-periodista, el cual ha recogido el testigo de Félix Madero como mi más mayor periodista idiota preferido. Porque hay muchos que dicen idioteces, pero los tenemos como gente friki. Este tipo en cambio va de imparcial e informado. Además de hablar de “casta funcionarial importante” en Portugal, que luego dice no tener nada en contra de los funcionarios, ha apelado a que Portugal no se puede subir impuestos porque “esto de la curva de Laffer ya sabes…” Ahora ya sabemos que lo mismo que sabías de flexibilidad laboral en Alemania, sabes de la curva de Laffer.

Es lo que tiene el cristofascismo patrio, ha tomado la parte del liberalismo que interesa al bolsillo, mientras siguen apelando a los aspectos del conservadurismo más rancio en turno de tarde. Debe ser que su economista de cabecera le ha dicho algo de un tal Laffer y lo repite como hizo con el caso alemán. El problema es que este imbécil, y no estaría empleando palabras más gruesas que las utilizadas por el sujeto en sus editoriales, aún no se ha enterado de que la curva de Laffer es algo medianamente discutido en los círculos académicos. No tanto la curva en sí misma, ya que parte de dos supuestos ciertos. El problema es interpretar la curva y decidir el punto óptimo. Ahí es donde se demuestra que quienes más se agarran a la curva de Laffer, lo que realmente hacen es agarrarse al conejo de Hefner.

Porque dudo seriamente que nuestro querido periodista haya pasado las últimas noches en vela calculando los tipos impositivos que Portugal debe aplicar, con el fin de tener una recaudación óptima. Ni él, ni el tipo que le aconseja porque ellos están a otras cosas, como es opinar y pasar la gorra. Si lo han conseguido les dan el Premio Nobel, pero al igual que el propio Laffer, el único motivo por el que apelan a su famosa curva es simplemente ese deseo carnal e irracional por un descenso de los impuestos, sea en la circunstancia que sea. En resumen, lo que les pone es el conejo de Hefner y no les culpo. Yo entre cualquier cosa y un conejo de Hefner, me quedo con el conejo. Viendo este tipo de cosas, te das cuenta de que este señor no tiene el más mínimo interés en la curva de Laffer que el de justificarse, ya que siempre estará en contra de cualquier subida impositiva. Recordemos que Laffer le enseñó la curva a Reagan en una servilleta, como Florentino fichó a Zidane, éste le hizo caso y el resultado no fue del todo satisfactorio. Vamos, que ni Laffer controlaba su propia curva y se la enseñó a un viejete verde que adoraba los conejos de Hefner.

Yo no tengo ni idea si Portugal subiendo o no impuestos tendría mejores o peores resultados. De hecho no sé si esto de quitarle la paga extra a la gente es más o menos justo o más o menos eficiente que otras medidas. Pero sí creo en dos cosas en las que el cristofascismo no parece creer. La primera es que el poder ejecutivo no está por encima del legislativo y el judicial. Por lo que apelar a que el TC portugués ha hecho oposición es absurdo. Si presupuestariamente se hace algo ilegal, los tribunales deben pronunciarse. El Constitucional de allí está tan politizado como el de aquí, sólo que en España la constitucionalidad de las cosas las arreglan el PP y el PSOE en una tarde. Lo segundo es que igual que quienes piden más sacrificios son los que tienen la boca más llena da pan, los que más atemorizan con la curva de Laffer sólo lo hacen porque adoran el conejo de Hefner, que es el deseo carnal de que te bajen los impuestos.

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2 respuestas a La curva de Laffer y el conejo de Hefner

  1. Lo de cristofascismo, ¿reúne a cristianos y fascistas en una sola etiqueta o vale por criPtofascismo, de fascismo oculto o vergonzante? Algo así como el criptojudaismo de Caro Baroja, ¿no? Es que no me entero mucho del asunto…

  2. Peter Feinmann dijo:

    Es curioso que los cristofascistas (me ha gustado el término) no caen en cosas como que España es el pais de la UE que peor reparto de la riqueza tiene. No se acuerdan de aquello de que “es mas fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los Cielos”.

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