Gestionando la cosa pública: ejemplo práctico


Un teatro público firma el siguiente contrato con una empresa: la empresa trae el espectáculo, ella se lleva 3.000 euros por adelantado y además 8 de cada 10 euros de la venta. La recaudación es de 10.000 euros y la ocupación del teatro ha sido del 75%. A esto habría que sumarle que el teatro pone el personal técnico, el de sala, acciones de comunicación y publicidad, amén de otros gastos como gasto de electricidad, etc.

Si ustedes superaron el nivel educativo obligatorio y sin superarlo también, se darán cuenta de dónde está el problema. ¿Quién es la lumbrera que firmó esto? Pues esta es una situación basada en la realidad, sin más detalles y algún cambio para no comprometer a la fuente. Alguien podría decir, con razón, que los servicios públicos no sólo se rigen por criterios de rentabilidad económica, sino también por criterios de rentabilidad social. No siempre coinciden, pero este no es el caso. Imaginemos que fuera una representación de un grupo de teatro de niños con minusvalía, que difícilmente podrían mostrar su trabajo y actuar en una sala privada. ¿Sería aceptable perder dinero por este motivo? Pero en el caso relatado era simplemente un espectáculo estrictamente comercial, con lo que el único objetivo a priori era sacar dinero, para poder perderlo luego con los niños minusválidos y hacer sostenible el teatro.

Lo peor de este asunto no es que haya ocurrido. Quien esté libre de hacer gilipolleces que haga el primer comentario, aunque de este nivel sea complicado hacerlo. El problema es que si esto ocurre es porque alguien lo permite. ¿Quién negocia estos contratos? ¿Quién controla al que negocia? ¿Quién controla al que controla? Curiosamente nadie con responsabilidad ha querido casar los contratos con las recaudaciones del recinto.

En estos tiempos se impone una política de reducción de gastos, porque a corto plazo y bote pronto no hay dinero. Por lo menos hasta que sepamos cómo aumentar nuestros ingresos. Uno diría que lo normal sería sentarse y analizar en qué te lo gastas, para sobre esto hacer planes de consolidación presupuestaria creíbles. ¿Qué ha ocurrido con lo público en España? Pues nada que se le parezca. Ayudados por la ideología gañan impulsada por el BCE y Alemania, nuestros gestores de la cosa pública decidieron sacar el hacha y hacer recortes sin estudiar qué es prescindible, qué imprescindible y cuáles eran los efectos colaterales de dichas decisiones. Da igual que te sigas gastando el dinero igual de mal, o incluso peor, mientras gastes menos. Y así los leñadores presupuestarios se lanzan a reducir un determinado % de cada Capítulo del presupuesto o de tomar las medidas legislativas para conseguir esa proporción de reducción en el gasto, que lo llaman reformas pero son recortes. Luego se van a comer gambas a costa del erario público.

Es algo así lo que ocurre en nuestro ejemplo, ese teatro y las Administraciones que lo controlan han recortado sus presupuestos, pero sus responsables no se han sentado a mirar documento contable a documento contable, para saber cómo y en qué se gastan el dinero. Esto lo pagamos todos con subidas de impuestos indiscriminadas y con recortes en materias tan importantes como Sanidad y Educación o en los salarios de quienes trabajan. Quizás si gastamos mejor, podamos gastar más.

 

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7 respuestas a Gestionando la cosa pública: ejemplo práctico

  1. zybert dijo:

    ¿Por qué no se exige “un test psico-técnico” para ejercer de político?

    • Pedro dijo:

      Bueno, en este caso concreto no hablamos ni de políticos… ni de funcionarios. No sé si un psicotécnico arreglaría el problema.

  2. Pues cuando llegue el dinero estipulado para la formación y empleo para la juventud en España yo creo que se va a invertir de una manera correcta ¿O no? Recordemos el nefasto plan E.

    Y es que encima para rematar el asunto al buen profesional se le paga a regañadientes, con sueldos de saldo y si quieres en negro (para que cotices mucho en la Seguridad Social y tengas una digna jubilación).

    Vendrán después los empresarios a exigir a desahuciados que compren más cafeteras, un coche nuevo con el plan PIVE o se inscriban a un cursillo de pádel o mejor de golf…

    • Pedro dijo:

      A saber, aunque seguramente si llegara ese dinero vendrá con instrucciones de Bruselas para no repetir errores… o para superarlos.

  3. juan dijo:

    Coche Oficial (todoterreno) de Empresa Publica. Visto en Andorra en Estacion de Esqui. Desde entonces coches de niveles superiores en dicha Empresa Publica no llevan pegatina identificativa. Luego nos extrañamos que partidos politicvos llenos de corruptos ganen elecciones. Tampoco creoo que los otros q podrian ganar lo hicieran mejor. Es mas en esa Comunidad hubo una escicisión del partido que no gobernara nunca…llevandose los dineros! Ole, ole y ole y el que no robe que se le seque la …

  4. Solución: un Tribunal de Cuentas profesional, formado por profesionales de la Administración Pública, gente sin deudas con los grupos políticos que pueda actuar con verdadera independencia y objetividad (evidentemente corresponde al negativo de lo que tenemos aquí), y una Intervención pública formada por los mismos criterios. Antes el cuerpo de Interventores, Secretarios y Tesoreros dependía exclusivamente del Ministerio de Administraciones Públicas y se componía de profesionales cualificados que accedían a la carrera profesional por oposición. Con las Comunidades Autónomas se ha implantado un modelo completamente diferente al anterior, por lo que, y no quisiera generalizar porque sí existen buenos profesionales en esto de la Administración Pública, se ha podido comprobar la entrada de responsables en Intervención y Secretaría nombrados a dedo, es decir por libre designación por los órganos de Gobierno en lugar de concurso de méritos u oposición, y también en la Administración Local. Y en conclusión: así nos luce.

  5. Jorge dijo:

    El mismo caso Urdangarín es un ejemplo de este tipo de administradores de la cosa pública. ¿Quién sería capaz de pagar por las chorradas que ofrecía Oos el dineral que le han pagado a ese instituto?. Muchos de sus informes estaban directamente copiados de webs buscadas con Google. ¿Qué tipo de control de calidad usaban esas administraciones?. El problema no solo son los urdangarines.

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