Un, dos, tres…. ¡catorce!


Otra de esas cosas que como interpretaba un conocido mío, “me sacan del quicio”. Es el magnífico “The Global Competitiveness Report 2010-2011” del no menos magnífico chiringuito que organiza el Foro de Davos. En él se analiza supuestamente la competitividad de los países del mundo, con los parámetros que esta organización entiende como importantes. Como siempre haré una crítica destructiva, es lo que más me entretiene.

La primera crítica por mi parte se basa únicamente en el ad-hominem, argumento despreciado en un debate pero que casi siempre tiene algo que ver con el contenido. ¿Quién es el Foro de Davos o Foro Económico Mundial? Pues wikipediando vemos algo como:

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) es una fundación sin fines de lucro con sede en Ginebra, conocida por su asamblea anual en Davos, Suiza. Allí se reúnen los principales líderes empresariales, los líderes políticos internacionales y periodistas e intelectuales selectos para analizar los problemas más apremiantes que enfrenta el mundo; entre ellos, la salud y el medioambiente.

Lo que pasa es cuando uno mira quien paga esta fiesta lo “sin ánimo de lucro” va cambiando. Seguimos con el oficialismo wikipediano:

El Foro está financiado por 100 empresas miembro. La empresa miembro típica es una empresa global con más de cinco mil millones de dólares de facturación. Esto último puede variar por industria y por región. Además, estas empresas se clasifican entre las principales empresas de su industria o país, y juegan un rol de liderazgo para forjar el futuro de sus industrias o regiones. Desde 2005, cada empresa miembro abona un arancel anual básico por membresía de 42 500 CHF y un arancel anual por asamblea de 18 000 CHF, que cubre la participación del Director Ejecutivo en la reunión anual en Davos. Los asociados industriales y estratégicos pagan 250 000 CHF y 500 000 CHF respectivamente, lo que les permite tener una función más destacada en las iniciativas del Foro.

O sea, que es un contubernio de grandes empresas las cuales aportan un montón de francos suizos (porque este es un chiringuito suizo) y que cuanto más pagan más peso tiene su opinión en el foro. Pero que conste que el fin del Foro de Davos es arreglar los problemas del mundo… de buen rollo. Porque sin el revestimiento de buen rollo no sería posible propagar la Buena Nueva. Desde la casa común de que “hay que investigar más, educar mejor” y otras simplezas similares se construyen mensajes paralelos.

Si piensan que el único ad-hominem que voy a emplear es sólo el referido al organismo lo llevan claro. ¿A que no sabe quién es el responsable de este informe? Pues miren:

¡Síííííííí! ¡Es Sala i Martín! De sus hits personales como su pro independentismo catalán tan yihadista que ha renunciado a la nacionalidad española para hacerse estadounidense (hay que fastidiarse), su atuendo tan desenfadado, su Presidencia del Barça, su supuesto trapicheo con las cuentas del club para favorecer al colega Laporta… mejor lo dejamos. No cabe duda de que es uno de los economistas más citados del mundo, tiene prestigio y no extrañaría que ganara grandes premios internacionales en un futuro. Pero no se confundan, es un integrista del libre mercado de los malos. Como tal tiene una posición muy marcada respecto a qué es competitivo y qué no. Y como somos dueños de nuestras palabras y esclavos de nuestros silencios, siempre de Sala i Martín recuerdo una gran cita:

Si ahora los precios de las casas bajaran a la mitad, todos los obreros de los barrios de Barcelona, que son propietarios de sus casas, perderían una millonada. Es decir, cuando las casas suben, los propietarios de las casas, que son casi todos, se enriquecen. ¿Qué hay de malo en ello?

Xavier Sala i Martín, Junio de 2004

Pues este es el elemento que dirige el cotarro y como tal entenderán que pueda discrepar con otros autores de qué es bueno o malo. Pero las consideraciones ad-hominem no terminan aquí. Este informe no es, más que en resumidas cuentas, una encuesta. Y en cada país se le encarga a alguien que haga dichos sondeos. Pues bien, ¿a que no saben a quién se le ha encargado el curro? Hago copy-paste del informe:

IESE Business School, International Center for Competitiveness
Antoni Subirá, Professor
María Luisa Blázquez, Research Associate

¡El IESE! Ya saben, los que piden jubilación a los 70 años, despido gratis, moderaciones salariales… esas cosas.

O sea, que un organismo financiado por 100 de las mayores empresas del mundo hace un informe sobre qué país es o no guay, el cual está dirigido por un ultra liberal que encarga el trabajo de campo a Institutos financiados por grandes empresas. Esto es como si se reúne otra vez la Internacional Socialista y le pide a Vicenç Navarro que haga el informe y éste le pide hacer el trabajo de campo a Comisiones Obreras. Es a esto a lo que se le da la carta de excelencia pues los medios, no olvidemos que son grandes empresas, es lo que publican como dogma.

Este informe mide varios parámetros para evaluar la competitividad. Todos ellos parecen ser muy lógicos (educación, innovación, infraestructuras, mercados…). Pero con el qué no basta.

A todo esto lo que nos dice el Informe de marras es que España ocupa el puesto nº 42 en este ranking de competitividad. Entre Puerto Rico y Barbados nos encontramos. Mirado de manera aséptica parecería horroroso. Pero miren algunos de los países que nos superan: Qatar, Arabia Saudí, Brunei, Irlanda, Túnez, Omán, Polonia, Chipre… y dentro del top 50 aparece hasta Portugal…

Meterse en un informe de 516 páginas sería tedioso y me requeriría un tiempo que daría caducidad a la entrada cuando la publicara. Yo no soy como chiringuitos tipo IESE, que en el mes de agosto publican notas de prensa basándose en Doing Business publicado en noviembre del año anterior. Así que me centraré en el apartado en el cual España está peor clasificada y que pondera muy negativamente su clasificación.

Recordemos que este es un informe realizado no sólo con la información “legal” sino con la realización de encuestas. Esto tiene de científico lo yo de monje benedictino. Aplicado a España el IESE les hace una encuesta a empresarios del país. ¿A que mola? Es como si a los terratenientes americanos del siglo XVIII le preguntaran por la abolición de la esclavitud o a los jubilados por la reducción de su pensión. Otra consideración previa y basada en el ad-hominem que olvidé, ¿a que no saben quien ha recuperado durante los últimos años el liderato en competitividad? ¡Suiza! O sea, un organismo suizo dice que los suizos son los más competitivos del mundo. Por eso las factorías están en China, país nº 27 en competitividad según el informe. Claro que la sede social de la empresa igual sí está en Ginebra…

A ver si me centro… sí, el mercado laboral. Pues según este informe en ese aspecto España ocupa el puesto 115. Visto a priori es algo así como que horroroso. A nivel comparativo y viendo el global tampoco el panorama es esperanzador: Francia es el 60, Alemania es el 70, Italia el 118, Portugal el 117… Pero la verdad es que los mercados de los grandes países europeos no están para tirar cohetes.

Es en la desagregación de ese indicador donde vemos por qué los grandes países europeos y otros están tan mal clasificados. Aquí dejo esta desagregación en el caso español y así vemos qué se mide:

7th pillar: Labor market efficiency
7.01 Cooperation in labor-employer relations…………………………..103
7.02 Flexibility of wage determination ……………………………………124
7.03 Rigidity of employment* ……………………………………………….119
7.04 Hiring and firing practices………………………………………………137
7.05 Redundancy costs* ………………………………………………………..89
7.06 Pay and productivity ……………………………………………………..109
7.07 Reliance on professional management ……………………………..56
7.08 Brain drain …………………………………………………………………….52
7.09 Female participation in labor force* ………………………………….83

Pues analizando los puntos a estudiar esto va así:

El 7.01 es simple y llanamente una pregunta de la encuesta en la que se formula algo así: ¿Cómo definiría las relaciones laborales en su país? Y hace un baremo de 1 a 7 siendo peor si los, recordemos, empresarios dicen que hay confrontación que si hay cooperación. Por lo tanto el primer parámetro cabe pensar que será peor si la resistencia de los trabajadores a la exigencias empresariales. Evidentemente este parámetro demuestra el sesgo de este informe, pues sólo afronta la percepción de la empresa y no tiene en cuenta si por parte de esta existe intransigencia o si la intransigencia es sindical. Por lo cual este indicador es poco relevante para la competitividad, el mercado laboral y además está visto desde la perspectiva de una parte. El hecho de que una empresa y sus trabajadores discutan porque la primera le quiere rebajar a la mitad el sueldo sin motivo a los segundos o que los segundos quieran doblar sus salarios. Siempre es mejor que las relaciones entre ambos sean lo más cordiales posibles, pero esto descontextualizado del entorno en el que se produce es una muestra de los fallos de este informe en este aspecto. Por ello se dan esperpentos de que un país el cual no ha ratificado ningún tratado sobre derechos humanos, no reconoce el sufragio femenino y es una monarquía tiránica como Brunei aparece el 14 y Francia aparece el 129. E igualmente el número 3 es Noruega y Venezuela cierre la tabla en el 139. ¿Se parece más Francia a Venezuela o a Noruega? Lo dicho.

Punto 7.02 es de nuevo una pregunta de encuesta, y como tal no se basa en un criterio objetivo como podría ser el tipo efectivo del impuesto de sociedades o la presión fiscal sobre las empresas. Eso sería hacer las cosas bien. Es mejor para Davos y su gente preguntar: ¿cómo son fijados los impuestos en su país? De nuevo es un baremo de 1 a 7 donde el menor valor se asigna a algo que llaman “gestión centralizada” y el mayor a fijar impuestos por cada compañía. O sea, que es supercompetitivo que un gobernante pueda fijar impuestos a cada empresa de manera discrecional. Vamos, que si quiero que la empresa de mi primo (o de un sector que me interese estratégicamente, no seamos mal pensados siempre) tenga impuestos distintos de otras empresas de la competencia o de otro sector… pues sin problema. Extraño concepto de la competitividad tiene el Sr. Sala i Martí. De nuevo se dan situaciones jocosas como que Uganda, Macedonia, Ruanda, Mongolia o Burundi estén en el top 20 de los mejores clasificados, mientras países como Austria, Alemania, Suecia, Italia, Holanda, España, Noruega, Irlanda… estén entre los 20 últimos de los 139 comparados. Este punto clama al cielo y no merece más explicación.

En el 7.03 se estudia algo que se llama “Rigidez en el empleo”. Aquí simplemente se trasvasa la clasificación del no menos conocido y antes por mí nombrado Doing Business del Banco Mundial, informe de parecido pelaje a este. Aquí se vuelve a constatar que Uganda es un paraíso del empleo mientras Francia aúna las fuerzas demoníacas que luchan contra el mismo. Alemania u Holanda pueden compartir tranquilamente el puesto 108 mientras que Jamaica o Nigeria entran en el top 10. Igualmente y como pasaba en el punto 7.01 Australia y Dinamarca están en cabeza mientras Marruecos u Honduras están en cola. De nuevo descontextualización. Hechos como que se pueda tener 5 años con contratos temporales o poder despedir sin dar justificación y que salga gratis es muy competitivo. De nuevo un baremo hecho por y para la empresa, no para la sociedad.

Al 7.04 le han llamado algo así como “Prácticas de contratación y despido”. Y de nuevo es una pregunta en la cual se le dice al empresario de turno algo así: ¿cómo caracterizaría la contratación y despido de trabajadores en su país? Lo adivinaron, 1 sería para quienes se ven limitados al contratar y despedir por cosas tercermundistas como son las leyes… mientras que 7 se lo dan a quien puede contratar y despedir sin dar explicaciones. De nuevo parámetro por y para empresarios. Sí claro, Dinamarca, Estados Unidos o Suiza están de los primeros… ¡pero es que Uganda, país tercermundista, agrícola y donde se explota a los niños para extraer cobalto está ahí! Y Nigeria, Georgia, Azerbaiyán, Kenia, El Salvador, Qatar, Camerún, Bangladesh… Eso sí, España y Portugal, Alemania y Francia, Italia y Noruega, Holanda o Austria deben aprender de los paraísos obreros del tercer mundo antes nombrados. Así opina el famoso IESE, que se pasa el día publicando opinión en los diarios y noticieros con más difusión de España. De nuevo la descontextualización y los números asépticos llevan a estos esperpentos. Por supuesto ninguno de estos elementos del Foro de Davos han pegado un palo al agua en Nigeria.

Como era de esperar faltaba el mítico “Coste del despido” en el punto a estudiar 7.05. Aquí de nuevo el equipo de Sala i Martí hace gala de extrema perrería al tomar literalmente la clasificación de Doing Business… ¡del año 2010! Por una parte les entiendo, porque en 2011 el Banco Mundial no nos ha baremado esa clasificación como otros años sino que ha dado los componentes. Lo más cojonudo es que también ha dado las directrices para hacer una clasificación. Pero, ¿quién ha dicho que en esta macro asociación de 100 empresas multinacionales se iba a tomar la molestia de hacer un baremo real reflejando posibles cambios normativos que se hayan producido en 2010 y que afectaran a este parámetro? Sala i Martín ya tiene suficiente con elegir el color de su chaqueta como para indicarle a sus becarios que hicieran el trabajo. Yo cuando me doctore en Economía me tomaré la molestia de coger los cientoochentaypico países, tomar todos sus parámetros y hacer la clasificación. Pero desde el Foro de Davos todo se resuelve más fácil, se copia la del año pasado y pasamos al canapé. Rigurosidad a tope. Por cosas como esta no tomo en serio a esta gente. Por supuesto España está en el 83 y es de lo peor, pero me quedo más tranquilo sabiendo que Alemania es el 98 y tiene la menor tasa de paro desde la reunificación. De nuevo aparecen países como Brunei o lugares de donde han salido trabajadores como ratas como puede ser Rumanía entre los tops. Por supuesto el contexto y motivo del despido poco tiene que ver. Despedir secretarias por no dejarse tocar el culo es una rigidez que empeora la competitividad.

El 7.06 es otro de esos indicadores que por ser una pregunta a un empresario y además ser la que es, puede suponer uno de los grandes hits de este estudio. Le preguntan al empresario de turno algo así que si considera adecuado lo que paga por la productividad que le da un trabajador. Está claro que como no haya mucha ética empresarial pasará lo que pasa, que el 5º es Suiza pero el 4º es Vietnam. Evidentemente los países latinos y con gran tradición en el fraude fiscal empresarial son los países europeos peor clasificados. Sorprende también que los empresarios suecos no tengan muy en estima a sus empleados (puesto 83). Si existe un parámetro arbitrario es este. Así es como esta pandilla entiende la competitividad mundial.

Debo reconocer que me gusta el punto 7.07, aunque de nuevo sea un indicador con una relación con la competitividad indirecta y bastante difusa. Es de nuevo otra pregunta de la famosa encuesta y pregunta por “el factor enchufe”. Se pregunta algo así que si en tu país los puestos de alta dirección los ocupan los familiares o gestores más profesionales. Está claro que los países los cuales lideran esta clasificación países desarrollados (empezando por los escandinavos). Pero de nuevo una subjetividad se toma como objetividad. Por ello se da la hilarante circunstancia de que Zimbawe ocupe el puesto nº 23 en la percepción de “enchufismo” por parte del empresariado. ¿Sorprende que Italia esté el 119? Pero independientemente de todo esto, ¿no les parece curioso que se pregunte a las empresas cuál es el enchufe que ellas mismas se aplican? ¿Ven como este ranking tiene menos credibilidad que Aída Nízar?

A mi gusto el indicador mejor de este apartado es este, el 7.08 “Fuga de cerebros“. De nuevo es una pregunta y se formula como: ¿atrae y retiene el talento su país? Tampoco es que el hecho de que en Arabia Saudí crean que retienen mejor el talento que en Dinamarca parezca muy objetivo pero…

Finalmente el último indicador es la para la participación de la mujer en el mercado de trabajo, indicador que como todos sabemos es superindicativo de la competitividad de un país… Es una transcripción de un estudio de la OIT con datos de 2008. Se da la divertida circunstancia de que existen unos países los cuales al tener mayor número de mujeres trabajando que hombres se consideran más competitivos. Pero claro, darle más excelencia competitiva a Mozambique con 1,16 mujeres por hombre trabajador que a los 10 últimos países del ranking (“curiosamente” todos musulmanes) o a otros muchos pertenecientes a la OCDE no creas tú que no tiene guasa.

Además le aplican al resultado total la mitad del apartado correspondiente al apartado de la Eficiencia del mercado. En concreto el indicador de alcance y efecto de los impuestos. Es evidente que un alto nivel de impuestos puede afectar a la competitividad de una economía. Pero cuando de nuevo es una encuesta la que fija el ranking vemos en el puesto 13 a Bostwana y el 130 a Dinamarca no sabes si reírte o llorar.

Hemos visto que en este apartado relacionado con el mercado laboral este informe es un cúmulo de despropósitos medidos de manera nada objetiva y con criterios dudosos. Se puede dar tranquilamente la circunstancia de que en el ámbito laboral el país más competitivo sea aquel con los trabajadores menos combativos, donde los impuestos se fijen por amiguismos, donde no haya leyes que regulen contrataciones o despidos, donde los salarios sean bajos respecto a la productividad, donde se pueda despedir gratis sin dar un motivo promoviendo la coacción y la amenaza… eso sí, sin enchufes, con más mujeres trabajando que hombres y reteniendo el talento.

De todos modos no deja de ser otro informe más del que se puede extraer información interesante. Aunque a mi gusto para ser considerado un trabajo de investigación sea un churro. Los datos que más me interesan, aunque eche en falta una mayor desagregación por sectores, es la composición del PIB de los países por los mismos.

Por suerte o por desgracia la Economía es una disciplina la cual se estudia en las Facultades de Ciencias Sociales y no en la Escuelas Politécnicas. Por eso los análisis sin tener el aspecto social de estas materias son una engañifa. Por eso algunos intentan hacer Econometría haciendo las cuentas como U2:

“Uno, dos, tres… ¡catorce!”

Así que lo siento, no es que tenga desprecio hacia este Foro de Davos, al hortera de Sala i Martín o al IESE, que se lo tengo. Es que como podemos ver sus análisis son totalmente sesgados y poco adecuados. Me produce mayor confianza informarme por el Mundo Obrero que por esta gente.

Aprovechando la Ley Sinde me arriesgo a que me cierren el blog terminado esta entrada con gente que cuenta a su bola con más arte.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Un, dos, tres…. ¡catorce!

  1. Pingback: Don Erre que erre | No me jodas que me incomodas

  2. Pingback: Un, dos, tres…. ¡catorce!

  3. Pingback: Siempre habla quien más tiene que callar | No me jodas que me incomodas

  4. Pingback: Carreras de burros | No me jodas que me incomodas

  5. Pingback: Si mi abuela fuera mi abuelo… (III) | No me jodas que me incomodas

  6. Pingback: Noticias liberales. Hoy: Federico Jiménez Losantos | No me jodas que me incomodas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s