Perroflautas corporativos despiden sin motivos


Cuando yo me opongo a las modificaciones en el mercado de trabajo que supongan abaratar el despido improcedente, no lo hago porque soy un vago improductivo que quiera rascarme las criadillas en mi puesto, ni porque sea un malvado indivíduo que quiera arruinar al pobrecito empresario, ni porque me quiera marcar un retiro de oro. No he remarcado esto de despido improcedente por capricho. Es que su nombre indica el por qué, porque no procede. Esta reflexión nace de esta noticia:

Una ONG despide a una trabajadora tras saber que estaba embarazada

Alguien con buen criterio podrá pensar o hacerme notar que el despido de una embarazada está tipificado expresamente como despido nulo. Tendrá razón, a medias. Aunque finalmente el Supremo ha dictado la nulidad de estos despidos en todos los casos. Cierto que esto es así mientras esté embarazada. ¿Pero después de? ¿E incluso antes de?

Saliendo del tema “embarazadas” también existe el tema “enfermos”. Fue conocido este caso:

“Despedido un trabajador porque tenía cáncer”

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Despedido/trabajador/tenia/cancer/elpepisoc/20090326elpepisoc_8/Tes#

E igual podemos aplicar este razonamiento a casos de abuso y coacción que pudiera cometer el empleador (desde la coacción para incumplir normas hasta el abuso sexual).

Casi siempre la tendencia a la simplificación nos hace hablar del despido sin distinguir sus tipos. Evidentemente no es lo mismo un despido improcedente que uno objetivo. Que los propios defensores de esta indemnización no sean capaces de plantear dicha defensa, no argumenten que esto es una medida de contención contra los abusos empresariales en vez de un dinerillo que te dan por si te mandan al paro es muy mala idea. Porque para eso ya hay una prestación por desempleo.

Así que contra la demagogia de los “abaratadores” que nos hablan sobre legiones de vagos apoltronados está la demagogia de los abusos empresariales bajo la amenaza del despido. Y es que por mucho que nos quieran convencer que en el resto del mundo mundial despedir es más fácil, como ya comenté en una entrada anterior (https://nomejodasquemeincomodas.wordpress.com/2010/06/22/dicen-que-en-espana-es-dificil-despedir/ ), en pocos lugares despedir es tan fácil como aquí. Porque o te pasas media vida en un Juzgado o directamente como el despido no procede se readmite. Aquí extiendes un cheque y mandas al empleado o empleada a su casa porque va a faltar mucho por el niño, porque acudirá a tratamientos o porque no se deja tocar el culo. Encima algunos pretenden que les salga gratis.

Hay otro aspecto en la noticia de la trabajadora despedida que me ha llamado la atención y considero digno mencionar. Primero el hecho de que sea una ONG. Tanta solidaridad con Burundi y luego somos sospechosos de estas actuaciones. Pero lo mejor es que esta es una ONG la cual depende de una empresa de compraventa de acciones y otros productos financieros. Tiene guasa que unos señores que se dedican a la pura especulación se monten una ONG solidaria.

Porque se ha instalado una ola de gilipollismo empresarial que se llama Responsabilidad Social Corporativa. Este gilipollismo consiste en lo que viene siendo mayormente hacer ver a la sociedad que la empresa es un contubernio de perroflautas preocupados por el medioambiente, la situación de las niñas en Eritrea o la escolarización de abuelos en los Andes. La realidad se impone y las empresas son negocios para ganar dinero, viven en constante competencia contra otras empresas y dentro de la legalidad (y muchas veces fuera de ella) utilizarán las artimañas posibles para sobrevivir a tal entorno. Por lo tanto no tiene mucho sentido que una empresa dedicada a la especulación financiera que tiene por costumbre despedir a empleadas embarazadas se ponga a construir escuelas y hospitales en Burundi. La Responsabilidad Social Corporativa empieza por tu propia casa, con tu actividad y tu actuación para con tus empleados. Si eres un explotador tirano con tus empleados montarte en una ONG es un cometer doble delito: ser un déspota gilipollas y un falso.

Esto se lo dice alguien que ha trabajado en una empresa que recibió de mano de su S.A.R. el Príncipe Felipe de Borbón y Grecia porque sus empleados son unos tipos muy solidarios, pero donde luego se dan situaciones poco solidarias e incluso ilegales, tanto con los empleados como en otros aspectos.

De nada sirve dar limosna en la iglesia si le pegas a tu mujer.

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